Varios ataques del Ejército israelí en un campo de refugiados a las afueras de Nablús, en Cisjordania, han causado la muerte a cuatro palestinos, dos de ellos miembros de la organización terrorista Hamás. En la acción también ha fallecido un soldado israelí.
Las fuerzas israelíes han usado armas de fuego y gases lacrimógenos, a lo que los palestinos han respondido arrojando piedras y, de forma aislada, también con armas de fuego, según fuentes palestinas.
Un oficial israelí, que sólo ha podido ser identificado como Coronel Harel, ha declarado que la redada lanzada por el Ejército israelí buscaba apresar a dos miembros de Hamás que planeaban atentados en Israel.
El grupo islamista radical Hamás ha anunciado, por boca de Ismail Abu Shanab, uno de sus líderes en Gaza, que va a revisar su compromiso con el alto el fuego firmado el pasado 29 de junio por los grupos terroristas palestinos más importantes. Según este acuerdo, los atentados de islamistas radicales debían cesar al menos durante tres meses para cimentar el plan de paz para la zona, la denominada Hoja de ruta. El brazo armado de Hamás ha ido más lejos, y ya ha advertido de que habrá represalias por estos ataques.