Al menos una persona ha muerto y 20 han resultado heridas al derrumbarse esta noche un edificio de apartamentos de 11 plantas en la ciudad turca de Konya, ha informado el alcalde de la ciudad, Ahmet Kayhan. El número de atrapados entre los escombros podría rondar el centenar.
Aunque al principio se apuntó que la causa del derrumbe era la explosión de la caldera de la calefacción central, ahora, Mustafá Ozkafa, gobernador de la provincia de Konya, ha señalado que el edificio, construido en 1998, puede haberse caído por un defecto de construcción.
Entre los fallecidos se encuentra una niña de dos años y medio. "Los otros heridos no son muy graves", según Fatih Kara, director de los Servicios Médicos de Konya. Otras trece personas han sido rescatadas con vida y sin heridas.
Según las cadenas de televisión locales, muchas personas están atrapadas entre los escombros del edificio, que cuenta con 36 apartamentos. El alcalde ha señalado que de entre las ruinas salen voces de auxilio. "Si calculamos tres personas por apartamento, podemos pensar que más de 120 personas podrían estar en el edificio a esa hora", ha dicho uno de los bomberos de Konya, ciudad situada en la provincia central de Anatolia.
Las ambulancias han trasladado a los heridos al hospital, mientras los vecinos de la zona ayudan a los bomberos a retirar escombros. El canal de noticias en lengua turca de CNN ha informado de que en sótano del edificio había varios comercios, que a esa hora estaban cerrados.