Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

Kerry disputará a Bush la batalla por la Casa Blanca tras imponerse en el 'supermartes'

El candidato ha logrado la victoria en nueve de los diez estados que han elegido delegados.- Edwards abandona la carrera por la designación

John Kerry será el hombre que dispute a Bush la batalla por la Casa Blanca el próximo 2 de noviembre. El candidato ha consolidado su liderazgo en el Partido Demócrata tras su victoria de hoy en el supermartes, fecha en la que se celebran primarias en diez Estados. Kerry se ha impuesto en nueve de esas citas: Connecticut, Ohio, Massachussets, Maryland, Nueva York, Rhode Island, California -según la CNN-, Minnesota y Georgia.

El senador por Carolina del Norte John Edwards ha anunciado esta noche oficialmente ante sus seguidores que abandona sus aspiraciones para lograr la candidatura presidencial del Partido Demócrata en las elecciones del próximo 2 de noviembre.

Con anterioridad, Edwards elogió a Kerry delante de sus seguidores en Atlanta (Georgia): "Ha llevado a cabo una fuerte y poderosa campaña". Le ha llamado "mi amigo" y de él ha dicho que "es un extraordinario defensor de las causas en las que todos nosotros creemos".

Quien también ha felicitado, por teléfono, a Kerry ha sido el presidente George Bush. Como dato curioso está el que Howard Dean, retirado de la carrera hace dos semanas, ha ganado en su Estado, Vermont.

Mirando a Washington

A partir de ahora, Kerry afronta una larga y dura lucha por la presidencia. Anoche, en su primer discurso como virtual candidato, Kerry ha reconocido que no se hace "ilusiones sobre la máquina republicana de lanzar ataques". Pero como hombre que se crece ante las dificultades, el demócrata ha asegurado que es un "luchador" y que irá a por todas, pero para eso ha pedido la unidad del partido.

Actualmente, Kerry supera a Bush en varios sondeos de intención de voto, pero los analistas avisan que queda mucho tiempo hasta noviembre, ya que cambios súbitos en la economía o la "guerra contra el terrorismo" pueden dar un vuelco a las tendencias. El demócrata tendrá que enfrentarse a las duras críticas que le llegan desde las últimas semanas del Gobierno, que le reprocha cambios en sus ideas políticas y económicas, y también al presupuesto electoral que tendrá Bush, que será el más alto de la historia con más de 170 millones de dólares.

La victoria de Kerry

Un total de 1.151 de los 2.162 delegados necesarios estaban en juego en el supermartes, que ha despejado por completo el camino a Kerry como el candidato demócrata a la Casa Blanca.

En California, el estado con el mayor número de delegados, Kerry se ha hecho con el 65%, mientras Edwards ha obtenido 19% (con el 74% de los votos escrutados). En Connecticut, Kerry ha logrado el 58%; En Georgia, el 47%; En Maryland, el 59%; En Massachusetts, el 72%; En Minnesota, único estado en el que se han celebrado los caucuses (o asambleas) del Partido Demócrata, los resultados preliminares -con el 87% escrutado- dan la victoria a Kerry con un 51%.

En Nueva York, el porcentaje que ha votado al senador Kerry ha sido del 61%, frente a un 20% para Edwards y un 8% para Sharpton. En Ohio, Kerry ha obtenido el 52% de los votos; En Rhode Island, ha arrasado con el 71% de los votos. En Vermont, sin embargo, el ganador ha sido Howard Dean, ex-gobernador de este estado que abandonó la carrera presidencial en vista de los malos resultados obtenidos.

El origen austro-húngaro de Kerry

Dos pequeñas localidades centroeuropeas, una checa y otra austríaca, pugnan por la herencia sentimental y familiar de John Kerry, cuyos antepasados proceden del antiguo Imperio Austro-Húngaro. Cuando Frederick Kerry, abuelo del senador, se suicidó en Boston en 1921, se llevó a la tumba su secreto: que su origen no se encontraba en Irlanda, como creía la familia, sino en el imperio sobre el que hasta pocos años antes regía el legendario Francisco José.

Un genealogista austríaco descubrió que a finales del XIX, Fritz Kohn, el nombre original de Frederick, llegó junto a su familia a lo que hoy es Austria desde la región checa de Moravia, entonces parte del imperio Austro-Húngaro. Allí cambiaron su apellido por el de Kerry, nombre de un condado irlandés, abandonaron el judaísmo y se convirtieron al catolicismo. Más de un siglo después, su memoria permanece viva en dos pueblos, la localidad austríaca de Moedling, con 22.000 habitantes, y la checa Horni Benesov, de 2.400. Las dos reivindican la figura de Kerry, que supo toda la historia hace un año, al que quieren nombrar hijo predilecto con un declarado interés en aumentar el turismo.

Más información