Marc Dutroux, el pederastra belga acusado del secuestro, violación y tortura de seis niñas, ha acusado a dos policías de participar en el rapto en 1995 de las jóvenes flamencas An Marchal y Eefje Lambrecks, cuyos cadáveres fueron descubiertos un año más tarde.
Durante su primer interrogatorio público ante la Corte de Arlon (sureste del país) que lo juzga, Dutroux ha reconocido haber secuestrado a ambas cerca de Ostende ayudado por su presunto cómplice, el también toxicómano Michel Lelièvre, y por dos miembros de las fuerzas de seguridad cuyos nombres no ha desvelado. Según su testimonio, uno de ellos violó también a las jóvenes.
El acusado ha reconocido que él mismo participó en una de las violaciones, pero ha negado en cambio haber matado a las jóvenes.
Además de Dutroux y de Lelièvre comparecen como acusados en el juicio su esposa, Michelle Martin, y otro presunto cómplice, el hombre de negocios Michel Nihoul, quien presuntamente le pagaba por los secuestros y le proveía de droga y somníferos. Dutroux, de 47 años, lleva ocho años en la cárcel esperando juicio y, tras su breve fuga, es uno de los presos más vigilados del país.
El pederasta está acusado de secuestrar, torturar y violar a seis niñas entre 1995 y 1996 y de haber dejado morir en cautiverio a cuatro de ellas. El asegura que detrás de todos estos asesinatos hay una red mafiosa, pero se le juzga como un asesino en serie aislado, lo que ha provocado que familiares de las víctimas consideren el proceso como una pantomima.