El ex jefe de los inspectores de armas del Gobierno estadounidense en Irak, David Kay, ha exigido a George W. Bush que admita los errores en relación con el armamento de destrucción masiva en el país árabe. En una entrevista que publica hoy el periódico The Guardian, Kay señala también que la cerrazón de Bush está retrasando las reformas esenciales de los servicios secretos de Estados Unidos.
El ex jefe del Grupo de Reconocimiento, saluda la creación de una comisión que investigue la información de defensa utilizada como argumento antes del comienzo de la guerra de Irak después de que en enero él mismo originó la controversia al asegurar ante el Senado que Washington se había equivocado.
"Estaba preocupado porque todavía enviábamos equipos a buscarlas, cuando aumentaba nuestro convencimiento de que allí no estaban", ha añadido el ex jefe de los inspectores. "Sigo aún convencido de que no había armas de destrucción masiva en el momento de la guerra", ha señalado y además añade que según sus informaciones, los iraquíes probablemente las destruyeron antes de 1998.
Por otra parte, Kay ha asegurado que esperaba la llegada a Irak del doctor David Kelly, y que habló con él pocos días antes de su muerte. "David creía que había armas de destrucción masiva en Irak", ha dicho Kay.