Las autoridades castrenses de EE UU han suspendido indefinidamente la audiencia sobre los abusos a prisioneros iraquíes en la cárcel de Abu Ghraib de Bagdad mientras analizan una solicitud de la defensa de la soldado acusada Lynndie England de llamar a declarar medio centenar de testigos adicionales entre los que figuran el vicepresidente Richard Cheney, el teniente general Ricardo Sánchez y el mayor general Geoffrey Miller.
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La audiencia en Fort Bragg (Carolina de Norte) tiene como objetivo determinar si la soldado England debe ser sometida a una corte marcial por el escándalo de abusos en la mencionada cárcel. England afronta 19 cargos, que incluyen el abuso de detenidos, conducta indecente e insubordinación, y si es sometida a juicio y declarada culpable podría ser condenada a 38 años de prisión.
Los abogados defensores, que esta semana insistieron en que el Gobierno ha convertido a su cliente en chivo expiatorio, ya habían llamado a declarar 25 testigos.
La coronel Arn, que instruye la vista, indicó que estudiará con detenimiento la solicitud de la defensa, pero no precisó cuándo reanudará la audiencia sobre el caso de England, quien figura en varias fotografías con prisioneros desnudos y en posturas humillantes.