Los embajadores de los 26 países miembros de la OTAN han cerrado esta tarde un acuerdo en Bruselas para la formación y adiestramiento de militares iraquíes dentro y fuera de Irak, han informado fuentes de la Alianza. Para ello, enviarán a cerca de 300 militares, que se unirán a la avanzadilla de 40 que está desplegada desde agosto en Bagdad.
La misión, la primera que emprenderá la OTAN en Irak -a Polonia le proporciona apoyo logístico desde hace meses-, ha sido aprobada después de una semana de tensas negociaciones en la que los cuatro países que se opusieron a la guerra (Bélgica, Francia, Alemania y España) mostraron sus objeciones al acuerdo, que finalmente han sido saldadas. Estos países se han comprometido exclusivamente a proporcionar adiestramiento fuera de las fronteras iraquíes. El acuerdo establece, además, la creación en las inmediaciones de Bagdad de un centro de entrenamiento que estará bajo la dirección del general estadounidense David Petraeus, responsable en la actualidad de la formación que llevan a cabo los militares americanos. En la nueva y doble cadena de mando, Petraeus deberá informar por un lado al comandante supremo aliado, el general James Jones, y por otro a su mando natural.
"Evitar duplicaciones"
El trabajo de los aliados en Irak servirá, según su portavoz James Appathurai, "para evitar duplicaciones" con la coalición militar que lidera Estados Unidos. La misión, en todo caso, estará "en estrecha y continua supervisión" por parte del Consejo Atlántico, el máximo órgano de decisión en la OTAN.
En cuanto a la protección de las fuerzas aliadas que se desplieguen en Irak, Appathurai ha dicho que en esa tarea contarán con la ayuda de la coalición ocupante, pero será la OTAN, tal y como habían reclamado Francia y España, quien protegerá a su personal en un área concreta. Aunque los objetivos son el "entrenamiento, equipamiento y asistencia técnica" de las fuerzas iraquíes, la OTAN se reserva "el derecho de respuesta para defenderse"; "eso está claro y se defenderán de manera robusta", ha afirmado Appathurai ante la posibilidad de ataques terroristas contra los militares aliados.
Por lo que respecta a la financiación de la misión, los aliados establecerán "lo antes posible" las normas y procedimientos de la misma, incluyendo el apartado de los fondos comunes. Tras el acuerdo político alcanzado hoy, se abre el turno del mando castrense, el llamado Consejo Militar, que elaborará un concepto de operaciones a principios de octubre para poner en marcha el plan antes de finales de año, cuando se vuelvan a reunir los embajadores. Lo que aún no ha trascendido es la aportación que hará cada país miembro a esa misión.