El presidente francés, Jacques Chirac, ha recibido el alta hoy tras pasar una semana ingresado debio a un "accidente vascular" que sufrió la semana pasada y ha salido del hospital por su propio pie, sonriente y en aparente buena forma.
Chirac, de 72 años y acompañado por su esposa Bernadette, ha abandonado el hospital por su propio pie e intercambió breves conversaciones con el personal médico del hospital militar de Val-de-Grâce, en París. Poco después, con una amplia sonrisa como muestra de su aparente buena forma, se ha dirigido a los medios de comunicación presentes en el lugar.
Sin entrar en detalles sobre sus planes inmediatos, el presidente francés ha declarado "estar particularmente feliz" ante la idea de "volver a casa", y resaltó los excelentes cuidados de los que pudo gozar en el hospital. Chirac se ha mostrado lleno de energía y dispuesto a continuar con su ocupada agenda política. "Ahora voy a volver a casa y retomar mis actividades. Los médicos me han recomendado que durante una semana sea razonable, así que lo seré tanto como me sea posible", comentó.
Sin embargo, el jefe de Estado deberá evitar realizar viajes aéreros en las próximas seis semanas, según han anunciado fuentes del hospital. De esto se deduce que Chirac probablemente no acudirá a la próxima cumbre de la ONU en Nueva York, prevista para la semana que viene.
El pasado 2 de septiembre, el presidente francés fue hospitalizado de urgencia tras sufrir una leve hemorragia cerebral que conllevó "un pequeño hematoma" y ciertos problemas de visión.