Un cohete lanzado por un grupo de insurgentes ha derribado hoy un helicóptero etíope durante los duros combates que se registran en Mogadiscio, la capital de Somalia. El ataque ha sucedido en el aeropuerto de la ciudad y se desconoce si sus ocupantes han fallecido.
Los enfrentamientos, que se mantenían esporádicamente desde ayer y que ya han causado cerca de 70 muertos, se han agudizado esta mañana, especialmente en los alrededores del Palacio Presidencial. Las fuerzas etíopes y del Gobierno provisional de Somalia han atacado con fuego de morteros varias partes de la ciudad.
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En las calles de Mogadiscio se amontonan los cuerpos sin vida de combatientes y civiles. En la jornada de hoy han fallecido al menos 45 personas. El Gobierno provisional somalí y el Ejército etíope atacaron en diciembre a los grupos islamistas que controlaban el centro y el sur del país. El clan más importante de Mogadiscio, el hawiye, se ha unido a los islamistas en su lucha contra Etiopía y el Gobierno de Somalia.
La lucha encarnizada que se registra en la ciudad más importante de Somalia está provocando la salida de miles de sus habitantes que aún permanecían en ella a pesar de la inestabilidad. Según datos de la ONU dados a conocer ayer, desde febrero pasado 57.000 personas han abandonado Mogadiscio, de las cuales 12.000 han salido de la ciudad durante la semana pasada. Las tiendas de la capital están cerradas, los niños no van a la escuela, el servicio telefónico no funciona en muchas áreas y se producen apagones en numerosos barrios.
Desde 1991, cuando fue derrocado el dictador Mohamed Siad Barré, Somalia vive sin un Gobierno que haya logrado imponer su autoridad en el país, que es escenario de luchas entre los diferentes clanes, a los que se unieron el año pasado los milicianos islámicos.