Al menos cinco policías han muerto hoy y otras 32 personas han resultado heridas en varios atentados perpetrados en Bagdad y sus cercanías, uno de ellos con coche bomba, según fuentes del Ministerio iraquí del Interior. Cuatro policías han fallecido y otros diez han resultado heridos por el estallido de un coche bomba conducido por un suicida en el barrio de Al Amel, en el suroeste de Bagdad, según han señalado las fuentes a Efe. El suicida detonó los explosivos cargados en el automóvil a las siete de la mañana (04.00 GMT), al paso de varias patrullas de la policía. Algunos heridos están graves, por lo que la cifra de víctimas puede aumentar.
Otro artefacto explosivo ha estallado al paso de un convoy de la policía en la zona de Abu Ghraib, al oeste de la capital, y ha causado la muerte de un policía y heridas a otros seis. La explosión ha causado abundantes daños en uno de los vehículos de la patrulla, según han añadido las fuentes.
En otro incidente, un artefacto explosivo ha estallado cerca del ayuntamiento de la ciudad de Al Mahmudiya, 30 kilómetros al sur de Bagdad, y ha causado heridas a ocho personas, entre ellas el alcalde de la localidad. En la zona de Al Alaui, en el centro de la capital, seis pasajeros de un microbús han resultado heridos al estallar un artefacto explosivo que estaba colocado en el vehículo. Las víctimas son funcionarios que se dirigían a su trabajo, han añadido las fuentes.
Por otra parte, el presidente del Tribunal de Apelación en la zona de Al Karj, al suroeste de Bagdad, ha salido hoy ileso de un intento de asesinato mientras estaba en la comisaría del barrio de Bagdad al Yadida, en el este de la capital. Dos guardaespaldas del juez identificado como Sadun Yabur Abud han resultado heridos en este ataque, han afirmado las fuentes, que no han explicado si ha sido perpetrado por un artefacto explosivo o por disparos de insurgentes.
Aumento de las muertes de civiles desde las elecciones
Las tensiones se han recrudecido en Irak desde que las elecciones parlamentarias de hace tres meses no dieran un claro ganador, lo que forzó negociaciones potencialmente divisivas entre las facciones políticas chií, suní y kurda para acordar un Nuevo Gobierno.
En conjunto, la violencia ha caído desde los peores días de los enfrentamientos sectarios de 2006-07, cuando se produjeron decenas de miles de víctimas. Pero las muertes de civiles han aumentado desde los comicios del 7 de marzo. Las autoridades iraquíes señalan que 275 civiles han muerto debido a explosiones de bombas y en otros atentados en mayo y 274 en abril, frente a los 216 de marzo y los 211 de febrero.
Inestabilidad político-étnica
Una coalición interétnica liderada por el exprimer ministro secular Iyad Alaui obtuvo un gran apoyo de la minoría suní de Irak y condujo a una victoria sobre el amplio bloque chií liderado por el primer ministro Nuri al-Maliki. El grupo de Maliki, sin embargo, ha anunciado que intenrará una alianza con la tercera fuerza electoral, la chií Alianza Nacional Iraquí, para formar un único bloque en el Parlamento.
Alaui ya ha advertido de que cualquier intento por parte de los grupos chiís de formar un Gobierno que excluya a su coalición de base suní podría desatar un nuevo brote de violencia. De hecho, el sábado unos pistoleros mataron a un candidato de la coalición que no consiguió un escaño en el Parlamento. Faras al-Jubouri fue abatido a tiros en su domicilio, cercano a la conflicitiva ciudad norteña de Mosul.