El nombre del abogado que lleve el caso se decidirá el próximo viernes, en una reunión a la que acudirán todos los padres, los representantes de la asociación de vecinos y los abogados del gabinete jurídico de una asociación de protección a los mejores.
Además, las familias han anunciado que buscarán apoyo psicológico para los pequeños.
La guardería no necesitaba autorización de la Junta
El vicepresidente de la Junta de Castilla y León y consejero de Educación, Tomás Villanueva, ha insistido en que la
guardería clausurada en Valladolid por pornografía infantil no era un centro educativo y por ello no necesitaba la autorización del Ejecutivo.
Villanueva asegura que la vigilancia dentro de las competencias de la Junta ha sido plena, aunque reitera que se trata de un centro privado.
El consejero ha dicho que la Junta y el Ayuntamiento de Valladolid ya han dispuesto medidas las para que los niños de la guardería acudan el próximo lunes a centros infantiles de su competencia, así como darles toda la ayuda que necesiten.
También ha insistido en en que anteriormente funcionaron los controles en relación al cierre de las dos guarderías del mismo propietario, Germán Rodera, y que fueron clausuradas.
El sospechoso ingresa en prisión
Germán Rodera Vega, ingresó ayer por la tarde en prisión por orden del titular del Juzgado de Instrucción número 4 de Valladolid, tras prestar declaración durante dos horas sobre un supuesto tráfico de pornografía infantil.
Germán Rodera Vega, de 49 años y soltero, fue internado en el Centro Penitenciario de Valladolid, donde fue examinado por el médico que determinó su estado psicofísico y analizado por un sicólogo y un asistente social.
La policía se incautó de una serie de fotografías de niños y niñas desnudos con primeros planos de sus genitales, la mayoría de ellas sin la cara de los pequeños, en el domicilio de Germán Rodera, quien reside con su padre en el mismo barrio donde está la guardería.
En el reverso de las fotografías constaba, escrito a mano, el nombre de los menores y el año en que fueron captadas, aseguraron fuentes de la Policía.
En la guardería, los agentes localizaron una máquina fotográfica marca Werlisa con la que se tomaron las instantáneas y por la que constataron que parte de ellas se habían captado en el centro.
La operación policial se abrió tras la denuncia de una empleada del servicio fotográfico de un hipermercado Carrefour en Valladolid, quien al revelar las imágenes comprobó que se trataba de pornografía infantil.