La Junta de Andalucía ha detectado en Málaga unos 4.000 kilos de salchichas congeladas de cerdo procedente de Irlanda, cuyo Gobierno ordenó la retirada de toda la carne de cerdo distribuida desde septiembre por contener dioxinas tóxicas. Las salchichas, correspondientes a tres partidas, han sido inmovilizadas.
La Red de Vigilancia y Control Alimentario de la Consejería andaluza de Salud y el Ayuntamiento de Málaga han sido los organismos que han detectado la carne de cerdo, según un comunicado de la Consejería de Salud de la Junta de Andalucía.
La carne fue comprada por dos operadores directamente a tres establecimientos cárnicos de Irlanda y "la mayor cantidad del producto estaba aún pendiente de comercialización, por lo que se ha podido inmovilizar en las mismas instalaciones de los operadores", de acuerdo con la nota. Algunas "pequeñas cantidades" que se distribuyeron en establecimientos dedicados a la venta de especialidades irlandesas con destino, fundamentalmente, a ciudadanos de ese país residentes en la zona han sido inmovilizadas en los puntos de venta.
Según la Consejería de Salud, se "sospecha de una de las tres partidas inmovilizadas por estar posiblemente implicada en la alerta alimentaria". Esta partida es un lote de 1.000 kilos de salchichas de distintas variedades que proceden del establecimiento Sean Loughnanes Galway Ltd. La Consejería de Salud aconseja, "por principio de precaución", que los ciudadanos que hayan adquirido productos derivados del cerdo procedentes de Irlanda (salchichas congeladas de los lotes 8136 a 8649 del establecimiento Sean Loughnanes Galway Ltd. con código de identificación IRL-P551-EEC) no los consuman hasta que se reciba información de las autoridades europeas.
La Junta de Andalucía ha solicitado información a la Comisión Europea y a las autoridades irlandesas, a través de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición, para comprobar si las otras dos partidas, que en total suman 3.000 kilos, están o no afectadas por la alerta.
La Consejería de Salud recuerda que todos los productos cárnicos elaborados en la UE deben de llevar una marca de identificación, que figura en los envases y embalajes de dichos productos, con forma oval. En el caso de los elaborados en Irlanda, dicho sello contiene las siglas CE o UE, un número (correspondiente al establecimiento) y las iniciales IE o IRL (que identifican al país productor: Irlanda).