La petrolera BP hareanudado elsistema para capturar el petróleo del vertido en el golfo de México que se vio interrumpido a última hora de ayer debido a un fallo técnico que además. La compañía ha señalado que la avería se debió a un bloqueo de uno de los dispositivos antiincendios del sistema y que una tormenta con fuerte aparato eléctrico impidió su reparación inmediata.
Los problemas se multiplican para BP. Si hace unos días fueron las grandes petroleras las que acusaron a la compañía británica de no haber actuado correctamente, ahora es su socio en la zona, la petrolera texana Anadarko, quien habla de "negligencia". Además, el gestor del fondo aprobado por BP para indemnizaciones por valor de 16.300 millones ha asegurado en la cadena CBS que puede que esa cantidad no sea suficiente.
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Anadarko Petroleum Corp, dueña de un cuarto del crudo que se está vertiendo al golfo como consecuencia del hundimiento de una plataforma petrolífera, ha roto su silencio para acusar a BP de "clara negligencia o comportamiento malintencionado" en la gestión de la crisis generada con el vertido. De esta manera, la empresa con sede en Houston trata de evitar cualquier responsabilidad legal.
BP ha respondido negando cualquier acusación y subrayando sus trabajos para controlar el desastre y recoger los restos de crudo, que incluyen la instalación de centrifugadoras para procesar el vertido. La cuestionada gestión de la compañía ha generado malestar incluso entre los congresistas, que no aceptaron de buen grado las evasivas del presidente de BP, Tony Hayward.
Por otro lado, el nuevo administrador federal para el fondo creado con dinero de la compañía ha asegurado que sería un "horror" que BP quebrara por no poder asumir sus obligaciones pero que la Casa Blanca está determinada a aumentar el importe para indemnizaciones si se prueba que no es suficiente. Esta postura de la administración de Barack Obama trata de restaurar la imagen del presidente, afectada por esta crisis.