La investigación abierta en Bélgica para determinar si la Iglesia católica es responsable de haber ocultado casos de pederastia ha sufrido hoy un fuerte revés después de que se invalidaran los decomisos llevados a cabo el pasado 24 de junio en la archidiócesis de Mechelen y en la vivienda del primado de la Iglesia en el país, el cardenal Godfried Danneels.
Una instancia del Tribunal de Apelaciones de Bruselas ha dicho que todos los bienes y documentos que se incautaron por orden del juez de instrucción Wim de Troya deben ser devueltos y que los elementos de la instrucción basados en estos se invalidan. El tribunal ha determinado que la operación policial había sido desproporcionada.
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Durante los registros, se llegaron a perforar las tumbas de dos antiguos primados de Bélgica en la catedral de Malinas en busca de documentos secretos, un hecho que llevó al Vaticano a expresar públicamente su indignación.
Tras los escándalos de pederastia en Irlanda, Estados Unidos y Austria, la Iglesia belga se vio envuelta a su vez en una polémica que forzó la dimisión del obispo de Brujas (en el norte). Este reconoció haber abusado de su sobrino menor en los años 1980.
Paralelamente, la Iglesia Católica belga prevé arrojar luz el viernes a los casos de pederastia en los que se vio implicada en las últimas décadas: su comisión de investigación publicará sus resultados, con testimonios de las víctimas.