La Comisión del Mercado de Telecomunicaciones (CMT) ha adoptado una serie de medidas cautelares en la disputa entre el operador vasco Euskaltel y Orange, la división celular española de France Telecom, sobre la titularidad de casi medio millón de abonados de telefonía móvil en el País Vasco. El organismo regulador ha prohibido Euskaltel a iniciar la migración de los clientes a la red de Vodafone en tanto adopta una decisión definitiva.
Euskaltel anunció en septiembre una alianza con Vodafone por la que dejaría de ofrecer servicios de telefonía móvil a través de la red celular de France Telecom. Euskaltel señaló que el cambio entraría en vigor en enero de 2007 y podría suponer la migración de hasta 460.000 clientes celulares a la red de Vodafone.
Pero France Telecom se mostró desde el principio contrario a los planes de Euskaltel de migrar los abonados a otra red. "Euskaltel ha sido un simple distribuidor de nuestros servicios (de telefonía móvil) en el País Vasco y los clientes son nuestros", dijo el mes pasado un portavoz de Orange en Madrid.
Hoy, la CMT ha hecho público que instado a ambas compañías a cumplir sus compromisos contractuales con los clientes y, de momento, ha prohibido Euskaltel a iniciar la migración de los clientes a la red de Vodafone. La CMT dijo que al prohibir de forma cautelar la migración quería evitar posibles "graves perjuicios económicos" a Orange, tercer operador móvil en España, con unos nueve millones de clientes, por detrás de Vodafone (13,9 millones) y Movistar, de Telefónica (20,9 millones).
El organismo regulador ha comunicado también que tramitará de forma urgente el procedimiento de esta controversia para tomar una decisión sobre el fondo de la cuestión.