Ante el aumento que las dolencias alérgicas han experimentado en los últimos años, se han relacionado éstas con los hábitos de vida y los cambios en la alimentación. Precisamente los niños son los más afectados por la bronquitis y asma alérgica, especialmente aquellos que han recibido lactancia artificial. Se recomienda por ello que cuando hay algún antecedente alérgico en la familia -esta capacidad de "ser distinto" se hereda- se alimente al niño al menos los seis primeros meses de vida con la leche materna, ya que con ella el organismo adquiere más defensas.
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* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 5 de mayo de 1985