Ronald Reagan llega mañana a Madrid en la quinto visita oficial que un presidente de Estados Unidos realiza a España. El jefe del Ejecutivo norteamericano devuelve así la visita que en junio de 1983 efectuó a Washington el presidente del Gobierno español, Felipe González. Desde entonces, y a pesar de las evidentes diferencias entre uno y otro dirigente, las relaciones entre los dos países son calificadas por ambas partes como de "muy buenas". Las dificultades surgidas hace unos meses como consecuencia de las revelaciones sobre planes secretos de Estados Unidos para instalar armamento nuclear en España, la expulsión de dos diplomáticos norteamericanos por actividades de espionaje y el cambio unilateral de fechas de la visita de Reagan a España, parecen olvidadas ya en vísperas de la visita del presidente de la primera potencia del mundo.
MÁS INFORMACIÓN
- El 74% de los españoles considera que la política del presidente Reagan no favorece la paz
- El 64% de los socialistas, y un 37% de los votantes de AP se oponen a que España siga en la OTAN
- Sólo el 19% de los españoles desea continuar en la OTAN
- El 88% cree que España debe fortalecer sus relaciones con Latinoamérica e influir por la paz
- El PSOE mantiene su ventaja, y Suárez, en tercera posición, supera la barrera del 5%
- Ficha técnica del sondeo
- Diversas manifestaciones
- España aprovechará la estancia de Reagan para intentar equilibrar la balanza comercial
- Roca considera que el presidente llega en mal momento
- No es fácil llegar hasta 'el emperador'
Ronald Wilson Reagan, 74 años, sin duda el presidente norteamericano ideológicamente más conservador de este siglo, el más viejo en ocupar el cargo y también el más popular desde Franklin Delano Roosevelt, llega mañana a Madrid en su primera visita oficial a España.Su interlocutor durante las 40 horas que durará el viaje es, al menos teóricamente, su polo opuesto. Sólo tiene 43 años y preside un Gobierno socialista. Pero algo une a estos dos políticos. Los dos son realistas y bastante más moderados de lo que podrían explicar sus biografías o sus adscripciones ideológicas. Ambos también son populares, tienen carisma, gancho y, en cierta medida, una actitud política populista que les produce importantes resultados electorales.
Se entendieron perfectamente cuando González viajó a Washington en junio de 1983 y palpó, en la capital del imperio de Occidente, las limitaciones reales de una política exterior independiente. "Los dos son pragmáticos y flexibles, lo que facilitará esta visita", aseguran en la capital norteamericana. Por otra parte, Reagan no viene a Madrid a resolver problemas, ya que "no existe ningún problema importante entre España y EE UU que deba ser resuelto en este viaje", aseguraron fuentes diplomáticas.
En unas declaraciones por escrito concedidas a EL PAIS, tras admitir únicamente cinco preguntas, como ha sido el caso de otras tres publicaciones españolas, Reagan no entra en los temas de posible fricción entre los dos países, sino que prefiere dar largas o respuestas de manual. A. pesar de ello, o quizá a causa de esto, los servicios de Prensa de la Casa Blanca retuvieron estas declaraciones durante bastantes días, con la sabiduría de los buenos relaciones públicas, para conseguir que en España se estuviera hablando durante dos semanas de Reagan.
El 41 presidente de Estados Unidos asegura que no presionará al Gobierno español para que éste le garantice la permanencia en la OTAN. Se muestra reacio a aceptar una reducción de la presencia militar de EE UU en España y asegura que el acceso a las bases por parte de las tropas norteamericanas "es una contribución de España a la OTAN". Promete que no se instalarán armas nucleares en España sin el acuerdo de¡ Gobierno español. Por último, relativiza la importancia de las divergencias entre su política centroamericana y la posición del Gobierno de González. Los periodistas que llegamos con Reagan mañana a Madrid tenemos un grueso manual de viaje, entregado por la Casa Blanca, en el que se afirma que "España ha mostrado informalmente su apoyo a la propuesta de Reagan del pasado 4 de abril para la paz en Centroamérica". Este es uno de los puntos que, sin duda, deberá ser aclarado durante la visita.
Pregunta. Pronto visitará usted España, donde una importante parte de la opinión pública todavía cree que el país no debe formar parte de la OTAN. ¿Hasta qué punto es importante para su Gobierno, que ya tiene asegurado el acceso a bases militares en España, la permanencia de España en la Alianza Atlántica?
Respuesta. Durante 37 años ha habido un consenso en Estados Unidos y en Europa Occidental que una OTAN fuerte es la mejor manera de impedir que jamás comience otra guerra. En Estados Unidos la alianza goza de un fuerte apoyo de nuestros dos partidos políticos, y el concepto de la seguridad colectiva, que la OTAN representan tan capazmente, es una creencia que trasciende las líneas de casi todos los partidos políticos en Europa. España refuerza a la Alianza, lo que a su vez significa que la participación española ayuda a reforzar la paz. Pero la OTAN es una alianza libre y la cuestión de si España desea seguir siendo un miembro de la Alianza
Reagan promete que no se instalarán armas nucleares en España
es claramente algo que debe decidir España.P. El anunciado referéndum para decidir la permanencia de España en la OTAN constituye un punto de preocupación en las relaciones entre los dos países, y durante su visita a Madrid, ¿intentará usted conseguir garantías sobre la permanencia de España en la Alianza?
R. Le diré al pueblo español y a mis anfitriones que Estados Unidos saluda a España como miembro de la OTAN y ve beneficios para España, Europa y el mundo derivados de su pertenencia a esta alianza pacífica. Pero como le dije en mi respuesta previa, es España quien tiene que decidir sobre si desea continuar siendo miembro.
P. ¿Aceptaría su Gobierno una reducción de la presencia militar norteamericana en España o el cierre de algunas bases en nuestro país, como ha sido sugerido por el primer ministro español, Felipe González, como una especie de precio político a pagar por que España continúe en la OTAN?
R. La presencia estadounidense en España es un importante elemento de la contribución norteamericana a la OTAN y a la seguridad occidental. Conceder acceso a las fuerzas de EE UU es una contribución por parte de España. Mi país y España trabajan conjunta y estrechamente en el terreno militar de acuerdo con el convenio de 1982 de amistad, defensa y cooperación. Los únicos planes que tenemos son cumplir de la mejor manera posible todas nuestras obligaciones bajo los términos de ese acuerdo.
P. Importantes sectores de la opinión pública española se preocuparon cuando oyeron recientemente que Estados Unidos tenía planes de emergencia para almacenar cabezas nucleares en territorio español. ¿Puede garantizar su Gobierno que en el futuro no se desplegarán o almacenarán en España armas nucleares sin el con sentimiento del pueblo español y que nuestro país no está incluido en los actuales planes de contingencia americanos?
R. El acuerdo de amistad, defensa y cooperación existente entre nuestros dos países establece específicamente que ninguna arma nuclear puede ser almacenada o instalada en España sin el acuerdo del Gobierno español. Estados Unidos cumple, completa y absolutamente, con sus obligaciones derivadas de dicho acuerdo y continuará haciéndolo.
P. Como usted sabe, la crisis centroamericana se entiende de una manera bastante distinta en Europa y en Estados Unidos. La diferencia es aún mayor si se trata de España. Usted acaba de anunciar una nueva propuesta para conseguir la paz en Nicaragua. ¿Pedirá usted el apoyo de Felipe González para su plan y cree que España puede ayudar, de alguna forma concreta, en la búsqueda de una solución política a la crisis en la región?
R. A veces, la gente tiende a resaltar demasiado áreas donde puede haber diferentes puntos de vista y pasar por alto otras mucho más amplias de acuerdo. En Centroamérica, a Estados Unidos, como a España, le gustaría ver libertades individuales, Gobiernos democráticos, progreso económico, estabilidad y paz regional. Una de las más importantes contribuciones que España realiza para promover la democracia es el ejemplo que ha establecido en los últimos 10 años. Déjeme decirle, como ejemplo, que cuando asumí el poder hace cuatro años, sólo uno de los cinco países centroamericanos era una democracia. Ahora hay tres democracias y un país en el camino de serlo (el presidente se refiere a Guatemala). En Nicaragua queremos facilitar un diálogo interno entre los sandinistas comunistas y la oposición democrática. Esto sería un importante añadido a los esfuerzos de los países de Contadora para buscar una solución regional, que nosotros apoyamos. La libertad funciona en Centroamérica como en otras partes del mundo. Queremos que los sandinistas den a su pueblo libertad y paz a sus vecinos. No creo que sea mucho pedir.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 5 de mayo de 1985