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Vísperas electorales en Italia

El fenómeno de los 'independientes'

En estas elecciones existía para todos los partidos un problema grave: los escándalos administrativos que han llevado últimamente a la cárcel y arrastrado hasta los tribunales a alcaldes, tenientes de alcalde, presidentes de regiones y de provincia, administradores y amigos de los políticos. Para la opinión pública, el espectáculo no era edificante. Y se teme que pueda repercutir en la abstención en el voto. Para obviarlo se ha recurrido a la estratagema de los llamados independientes, y entre ellos a personajes famosos en todos los campos: arte, ecología, deporte, ciencia, espectáculo, etcétera.Antes, estos independientes eran considerados como un botón en la solapa, es decir, un lujo inútil; hoy son una necesidad para atar a los electores indecisos. Basta decir que la Democracia Cristiana, por ejemplo, ha echado a la calle al 50% de los administradores que acababan su mandato y ha presentado al 25%. de los candidatos sin tarjeta. Lo mismo ha hecho el partido socialista, que ha barrido de las listas a todos los sospechosos de irregularidades administrativas. Y hasta el partido comunista presenta un 15% de independientes.

La búsqueda de famosos

Todos los partidos han recurrido a los famosos. Pero a la Democracia Cristiana le ha sido difícil contratar a quienes quería. Así, por ejemplo, le han dado calabazas un cineasta como Franco Zeffirelli, un general de estado mayor como Capuzzo, jugadores de fútbol como Conti y Chinaglia y famosos profesores de Universidad o médicos ilustres. Otros han picado en el anzuelo y se presentan como candidatos (por ejemplo, el campeón Pietro Mennea; tres árbitros; el ex boxeador Bruno Arcari y la alpinista Manuela Zini).

Pablo Cabras, responsable nacional de la organización del partido, ha declarado a EL PAIS que la Democracia Cristiana ha cambiado esta vez al 40% de sus candidatos y que el recurso a los independientes es una respuesta "a la excesiva burocratización de los partidos y un deseo de acercarse a la realidad social del país".

También los comunistas han recurrido, aunque en menor medida, a los independientes, incluso a los deportistas. Pero sobre todo están haciendo una campaña electoral puerta por puerta y con la movilización completa de sus militantes. El partido comunista es quien presenta más candidatos femeninos: el 20% de las listas. El que menos, la Democracia Cristiana, que en Roma, de 80 candidatos, ha presentado sólo seis mujeres, contra las 18 del partido comunista.

Otros partidos también han recurrido a independientes: los socialistas presentan, por ejemplo, al futbolista Damiani y al cantante Ricki Gianco; el Partido Republicano, al famoso filósofo Nicola Abagnano, de 84 años, y al ex piloto de Ferrari Arturo Merzario.

Casi ningún partido está haciendo publicidad de plaza. En Roma, la Democracia Cristiana organizó un mitin en un cine con el gran Giulio Andreotti y tuvo que suspenderlo por falta de público. La Democracia Cristiana y el partido socialista queman todos sus cartuchos en la publicidad radiotelevisiva. De las televisiones privadas, por ejemplo, en las controladas por el imperio Berlusconi la media cuesta tres millones de pesetas cada 30 segundos. La Democracia Cristiana y el Partido Socialista Italiano van a gastar, como partido, aparte de los candidatos personalmente, 100 millones de pesetas en publicidad televisiva; 30 millones el Partido Comunista Italiano, y 50 el Partido Radical, que se presenta junto con los verdes, aun que se han peleado en el último momento, y los verdes incluso han ocupado algunas oficinas del Partido Radical como protesta contra Marco Pannella, acusado de querer monopolizar la campaña de los verdes.

Los dos grandes partidos, DC y PCI, se distribuyen hoy la mayoría de los Gobiernos en alcaldías, provincias y regiones. Y están numéricamente casi empatados, aunque el PCI tiene aún en sus manos las ciudades más importantes.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 5 de mayo de 1985