José Barrionuevo vio ayer cumplido su deseo expresado durante meses: prestar declaración sobre su presunta implicación. en el caso GAL. El que fuera primer ministro del Interior del Gobierno socialista (1982-1991) aseguró al juez instructordel Tribunal Supremo Eduardo Móner que nunca tuvo nada que ver con las acciones terroristas de los GAL, "siglas con las que se reivindicaban una serie de hechos inconexos" que desaparecieron durante su gestión ministerial.
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El juez aplazó su decisión sobre eventuales medidas cautelares -los abogados de la acción popular pidieron -prisión incondicional -hasta tanto no se practiquen careos entre Barrionuevo y cuatro de sus ex subordinados, que ahora le acusan.Sobre el ex ministro recaen los cargos de detención ilegal, pertenencia a banda armada y malversación. El fiscal y los restantes abogados presentes en la sala no consideran llegado el momento de pronunciarse sobre la petición de cárcel y el abogado del Estado se opone a esta medida basado en la reciente doctrina del Tribunal Constitucional de reducir al mínimo imprescindible la prisión preventiva.Barrionuevo, que permaneció en el Supremo desde las 10.30 hasta las 16.20, aseguró a la salida que creía haber expuesto "mis razones, los hechos, la verdad.". El ex ministro negó que él o altos cargos de Interior preparasen con antelación el secuestro en Francia de un etarra, luego confundido con Segundo Marey. Páginas 18 y 19 Editorial en la página 14
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 14 de diciembre de 1995