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Otra disputa arqueológica en Jerusalén

La vieja batalla religiosa entre palestinos e israelíes parece destinada a descender otra vez al políticamente explosivo subsuelo de Jerusalén tras la decisión musulmana de restaurar ruinas islámicas del siglo VII para abrir una mezquita en los llamados Establos de Salomón, bajo la explanada del Monte del Templo.Los ingredientes para una crisis similar a la del túnel asmoneo, cuya apertura el mes pasado desencadenó la peor ola de violencia en décadas -con casi sesenta muertos palestinos y más de una docena de israelíes- están dados. Citando un informe de los servicios de seguridad israelíes, el diario israelí Maariv aventuraba ayer que la apertura de los establos y su habilitación como mezquita, una obra planeada y autorizada hace tres años, puede provocar actos de violencia por parte de las organizaciones extremistas judías como la de los Fieles del Templo. El diario sugiere que la apertura del túnel asmoneo por parte del Ayuntamiento judío de Jerusalén fue concebida precisamente para "crear equilibrio".

Mientras arqueólogos y teólogos preparan sus arsenales legales, las autoridades judías de Jerusalén ya han comunicado al Consejo Islámico (Wakf) que si bien el proyecto de los Establos de Salomón fue aprobado por el anterior Gobierno de Simón Peres, desde hace un mes rige una orden que prohibe todo tipo de trabajo arqueológico.

La orden emitida por el Tribunal Supremo fue impulsada por los Fieles del Templo, algunos de cuyos miembros han sido acusados de tramar la voladura de la mezquita de Al Aqsa.

Peres y el presidente de la Autoridad Nacional Palestina, Yasir Arafat, pactaron presuntamente hace un año un acuerdo que permitía las excavaciones de los establos a cambio de la apertura del túnel asmoneo "con la mayor discreción posible" para evitar controversias religiosas.

Una vez restaurada, la mezquita podrá dar cabida a centenares de musulmanes, pero autoridades del Wafk dijeron que el acceso será restringido a partir de mañana hasta que se completen los trabajos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 10 de octubre de 1996