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El Foro sobre la Cohesión consagra el papel de la UE contra la desigualdad

Las presiones de los principales contribuyentes netos a la Unión Europea (Alemania, Francia y Gran Bretaña) para reducir los programas de ayuda a las regiones pobres han tropezado con una férrea oposición por parte de la mayoría de los 1.200 representantes que la semana pasada participaron al Foro sobre la Cohesión celebrado en Bruselas. Una de las ideas dominantes del encuentro fue que las regiones pobres, -las incluidas en el Objetivo 1 por tener una renta inferior al 75% de la media de la UE- deberán seguir recibiendo las dos terceras partes de los fondos estructurales.

Los asistentes, representantes de los más diversos sectores sociales de los 15, exigieron también una mayor simplificación y transparencia en las actuaciones de los gobernantes. El Foro puso de relieve los crecientes problemas de marginación y desempleo que sufren las ciudades, incluso de las regiones ricas.Las conclusiones del Foro influirán en la reforma de los fondos que prepara con cuidado la Comisión para no irritar a los agricultores, que reciben el 50% de ayudas de la UE y que podrían ser limitadas. La Comisión trata de evitar un conflicto interno en su seno entre Monika WuIf-Mathies, comisaria de Política Regional y Cohesión, y Franz Fischler, comisario de Agricultura y desarrollo rural. Wulf-Mathies manifestó que "no se puede olvidar a las personas de las ciudades", y recordó que un enfoque sectorial concentrado puramente en el campo podría llevar al peligro de aislar a las áreas rurales del dinamismo de las ciudades.

El balance de la política regional es especialmente positivo para los cuatro países de la cohesión (España, Portugal, Grecia e Irlanda, que reciben ayudas por tener una renta inferior al 90% de la media comunitaria). Durante el periodo 1983-1993 estos países han aumentado su renta del 66% al 74% de la media de la UE.

Pero este balance claramente positivo para los países más pobres no se ha registrado en el ámbito regional, en donde los desequilibrios se mantienen. Así, las 25 regiones más ricas siguieron mejorando sus. posiciones al pasar del 140% al 142% de la media comunitaria. Las 25 regiones menos favorecidas avanzaron en porcentajes parecidos del 53% al 55%. Sin embargo las regiones más pobres (las llamadas del Objetivo 1 por tener una renta inferior al 75% de la media comunitaria) mejoraron en su conjunto al pasar su renta media per cápita del 64,6% al 67,2%.

En el desempleo se han incrementado las diferencias en el mismo periodo. Las 25 regiones con menos tasas de paro han reducido sus índices medios del 4,8% al 4,6%. Pero las 25 regiones con niveles superiores de desempleo sufrieron una subida del 17,2% al 22,4%.

El índice de pobreza (que mide el porcentaje de hogares cuya renta es el 50% o menos de la media del país) también ha tenido una evolución desigual. Se ha reducido en Portugal (del 27% al 26%), España (del 18% al 17%) y, más intensamente, en Irlanda (del 18% al 15%), pero ha aumentado en el resto de países. El aumento de la pobreza ha sido especialmente significativo en Gran Bretaña (del 14% al 17%) e Italia (del 19% al 22%).

Eneko Landaburu, director general de Política Regional, opina que "la cohesión está en peligro". A su juicio, "la globalización, el mercado interior y las nuevas tecnologías harán sufrir a los países más débiles. Las desigualdades son todavía importantes y si no cuidamos a los más pobres, no podrán seguir y se desengancharán". En su opinión, no se puede hacer la integración sin consolidar estos esfuerzos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 5 de mayo de 1997

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