Louis Van Gaal escuchó música de viento, mucha bronca, y no se apercibió de hacia dónde se dirigían los pañuelos, aunque apuntaban en su mayoría hacia el palco. El técnico, se ofreció como víctima: "Por lo que se ha visto, el público no me entiende", afirmó, "pero acabará entendiéndome". "Yo hago las cosas que creo que debo hacer, y darán resultado a largo plazo", puntualizó, en referencia a los cambios que realizó, sobretodo cuando sacó del campo a Figo para dar entrada a Nadal. El entrenador antepuso la victoria a cualquier otro asunto: "Lo más importante del encuentro era ganar, aunque no lo hayamos hecho, de la mejor manera, porque pasamos por una situación difícil. Puestos a comparar, me gustó más el partido de la pasada jornada contra el Deportivo, pese a que perdimos". Los jugadores se unieron al entrenador en sus opiniones. "Lo mismo da ganar por 2 a 1 que por 4 a 1", expuso Amor, que cumplía su partido 300 en la Liga. "Había que ganar sin importar la forma", agregó, recordando que era el primer triunfo del año 1998."Hay que entender que el público proteste, porque a todos nos gusta marcar goles, pero hay veces en que es necesario amarrar". Abelardo apuntó: "El público se acabará dando cuenta con el tiempo de lo importante que era el triunfo en el partido de hoy". La mala noticia del día fue la lesión de Iván de la Peña que tan sólo pudo disputar dos minutos de partido al sufrir un tirón muscular en la pierna derecha.
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* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 2 de febrero de 1998