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FÚTBOL COPA DE LA UEFA

Collymore elogía a Kiko

El Aston Villa aterrizó en Barajas con sus hinchas por delante. El equipo llegó a las 14.30 en un vuelo procedente de Birmingham, y un grupo de incondicionales lo hizo media hora antes -padres con sus hijos, mayoritarlamente-. Stan Collymore, el goleador más caro de la historia del club -1.750 millones de pesetas-, se destacó entre sus compañeros por su porte, 1,88 de altura, mulato, de mirada displicente y el cráneo afeitado. En Inglaterra lo comparan con Ronaldo por su carrera explosiva: es un punta rompedor, ambidextro, y con habilidad para pegarle desde cualquier distancia y en cualquier ángulo."Me siento bien en España", acertó a decir al salir del aeropuerto. El sábado le endosó dos goles al Liverpool después de una larga sequía y asegura, muy lacónico, que el Atletico es un "buen equipo". Recordó a Vieri, pero puso más énfasis cuando habló de Kiko: "Maravilloso jugador". Cuando se le preguntó por su gran momento de juego eludió alagos con ironía: "¿Sí, de verdad lo crees? Así es Collymore, evasivo, osco. En Inglaterra no suele hablar con los periodistas, y la aciaga racha que llevaba en el Aston Villa -cinco goles en 32 partidos- atrajo la atención de los medios por el que fuera una de las grandes promesas de la Premier League.

En la temporada 91-92, con sólo 20 años, Collymore estuvo muy cerca del Manchester United. Aquél fue su momento de gloria. De visitante con el Christal Palace, se deshizo de Gary Pallister y sacudió la red local en el primer gol que encajaba el Manchester en Old Trafford esa campaña. Ferguson se quedó prendado de la arrogancia, de la forma de definir de Collymore, pero se tuvo que conformar con Andy Cole.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 3 de marzo de 1998