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Los socialistas proponen reformar la ley para evitar procesos paralelos

El pasado 17 de febrero, Joaquín Almunia entregó a José María Aznar una propuesta del PSOE sobre las reforma de la justicia, prometida desde su encuentro anterior en diciembre, con la pretensión de buscar un acercamiento entre el Gobierno y el PSOE en un tema que les separa profundamente. La propuesta aún no ha sido contestada por el Ejecutivo. No obstante, en uno de sus encuentros con Almunia, Aznar adelantó que "no había otros problemas en la justicia que los derivados de la escasez de medios y su lentitud". Almunia siempre ha expresado su preocupación por su politización y por el asalto mediático y del poder financiero.La reforma de las leyes procesales es una de las claves de la propuesta socialista, con la pretensión de aumentar las garantías de los procesados, evitar los procesos paralelos y superar situacionescomo "el abuso de acusaciones particulares sin legitimar".

El texto de la propuesta, según fuentes del PSOE, es deudor de la influencia del penalismo italiano Carnelutti autor de la frase "la pena es el proceso".

La propuesta socialista aborda también los problemas de la Audiencia Nacional con la pretensión, entre otras, de restringir sus competencias a los delitos de terrorismo y narcotráfico.

La dimensión del Libro Blanco de la Justicia aparece asimismo recogida en la propuesta con la pretensión de pactar unas dotaciones importantes para la justicia, así como la reforma de la Ley Orgánica del Poder Judicial. Fuentes de l Ejecutivo manifestaron, mientras tanto, que el Gobierno tiene previsto ofrecer una respuesta al partido socialista.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 4 de abril de 1998