Las celdas de alta seguridad que el Tribunal Penal para la ex Yugoslavia tiene cerca de La Haya están a la espera de recibir en cualquier momento a su nuevo ocupante: el ex vicepresidente de la República Sprska, hoy diputado de parlamento serbobosnio, Radislav Brdjanin, de 47 años. En una sigilosa y bien preparada operación, las fuerzas internacionales que velan por la paz en Bosnia (Sfor) le detuvieron muy cerca de su casa, en la localidad de Banja Luka. Hasta ayer no se sabía que su nombre aparecía en la lista de criminales de guerra que los fiscales mantienen en secreto para evitar que huyan. A la espera de que los jueces autorizaran la publicación del acta de acusación, la corte no podía ayer detallar los cargos que pesan contra Brdjanin. Un comunicado se limitó a señalar escuetamente que estaba acusado de orquestar las "mayores operaciones de limpieza étnica realizadas en las regiones de Sanski Most y Prijedor en 1992" y de crímenes contra la humanidad, el cargo más grave del que puede acusar el tribunal.
La fiscal jefe del Tribunal, Louise Arbour, mostró por escrito su satisfacción por la operación de la Sfor, fuerza criticada por su pasividad en la detención de los criminales buscados por el Tribunal.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 7 de julio de 1999