Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra
Reportaje:

Hacia una constelación propia

El verdadero GPS europeo, con una constelación de satélites propia que se llama Galileo, aún está por definir, y no empezará a funcionar hasta el 2008. Su responsable en la Agencia Europea del Espacio, Rafael Lucas, reconoce que para entonces el GPS de EE UU también habrá mejorado sus márgenes de error, pero recuerda que "Galileo es el único sistema que prevé ofrecer garantías de servicio. Dicho sea de paso, Galileo es un sistema civil, mientras que las principales aplicaciones de GPS son militares". Aunque las mayoría de los países europeos parecen quererlo, el Reino Unido ya ha dicho que le parece un derroche existiendo el sistema estadounidense. Mientras, en la fase previa, el EGNOS, un consorcio liderado por la francesa Alcatel, AENA aporta el 11% del presupuesto total del proyecto, que ronda los 30.000 millones de pesetas. AENA operará los principales elementos del sistema de procesado, control y cualificación de EGNOS que se instalen en España, aunque su interés en EGNOS también mira más lejos: hacia el 2005 se espera que los sistemas de satélite que sustituyan a las radioayudas permitan programar más vuelos.

Como explica el especialista Joaquín Cosmen, "se podrá aprovechar realmente el espacio tridimensional. Ahora los aviones vuelan a distintas alturas pero siguiendo las mismas rutas, definidas por las radioayudas de tierra. Con la navegación por satélite esta restricción desaparecerá". Tampoco hará falta que los aviones se coloquen en el carril de aterrizaje con tanta antelación como ahora, lo que paliará los ruidos

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 7 de julio de 1999