Unos 2.500 niños de la ciudad de Alicante no pudieron ayer comenzar las clases debido a que los centros estaban en obras. Los más afectados fueron los colegios públicos de Nuestra Señora de la Paz, el aulario del Cabo Huertas, el colegio de nueva construcción de El Rebolledo, donde los alumnos no pudieron entrar a clase porque no se habían limpiado los restos de las obras, y el San Fernando, donde el director se opuso a que comenzasen las clases por el peligro que representan las obras en marcha. Pese a estas incidencias, la Dirección Territorial de Educación de Alicante destacó que el curso ha comenzado con "normalidad". "El 98% de los alumnos de Educación Infantil y Primaria se han incorporado a las aulas en los más de 400 colegios públicos de la provincia de Alicante", señala un comunicado. Sólo "el 2% restante de los 134.748 escolares alicantinos" se vio afectado por alguna incidencia, añade el comunicado, lo que se traduce en unos 2.500 niños. Servicios Territoriales aseguró que los problemas estarán resueltos en 48 horas. Por su parte, lo sindicatos valoraron de manera distinta el inicio del curso escolar y criticaron "la improvisación". Según datos de FETE-UGT, CC OO y STEPV en cinco colegios de la ciudad de Alicante (Florida, Joaquín Sorolla, Gabriel Miró, La Aneja y la Victoria) los niños han entrado en clase mientras se desarrollaban las obras de reformas. En San Vicent del Raspeig las madres de los alumnos de colegio Reyes Católicos se negaron a que sus hijos entraran en las aulas al constatar el lamentable estado en el que se encontraban. En Castellón el caso más destacado es el del colegio de Almassora Cardenal Cisneros, donde los alumnos comenzaron el curso repartidos en tres sedes distintas a causa de las obras. Mientras, en el centro público de Alcalà de Xivert las obras todavía no tienen fecha de finalización, informa María Fabra. En Valencia ciudad se detectaron problemas en el Vicente Gaos y en algunos centros ubicados en plantas bajas, también por el retraso en terminar las obras de remodelación que en el colegio La Sènia de L"Alcúdia, ni siquiera han comenzado.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 9 de septiembre de 1999