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"Un nombre y una insignia es lo único que tienen muchas familias"

Fue el dirigente protestante John Carson quien disparó la primera ráfaga verbal de lo que se perfila como un largo combate político a raíz de las propuestas para reformar la policía del Ulster, el Royal Ulster Constabulary (RUC). "No podemos permitir que se utilice al RUC como un balón de fútbol para satisfacer las sórdidas aspiraciones de los republicanos". Muchos otros políticos como Carson están prestando oídos sordos a insistentes llamamientos a la calma y exhortaciones a aceptar reformas como aquella que cambiará el nombre al RUC y quitará de los mástiles de sus cuarteles la bandera de la Unión. La temperatura de la agitación protestante va en aumento. Para los próximos días, a decir de algunos militantes del Partido Unionista del Ulster (UUP) y otras agrupaciones probritánicas, se preparan manifestaciones de rechazo al informe Patten en toda la provincia.

"Mucha gente encuentra difícil aceptar que el cambio de nombre y de insignia sea un tema tan emotivo, pero para muchas familias, los supervivientes de ataques terroristas, eso es lo único que les queda", declaró al Belfast Telegraph el policía Paul Slane, que perdió ambas piernas en un atentado del IRA en Newry hace cuatro años. "Por lo menos mis cuatro hijos todavía tienen un padre. Hay más de 300 familias a las que sólo les queda contemplar una fotografía o una lápida con la insignia del RUC", agregó.

En cooperación con el Gobierno de Dublín, funcionarios de Londres han organizado para hoy un vasto aparato de distribución del informe Patten a fin de que el documento, supuestamente impreso en un taller holandés (para impedir -infructuosamente- "filtraciones") llegue a todos los policías y políticos del Ulster.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 9 de septiembre de 1999