Los 12 kilómetros de la pista forestal del monte Abantos, escenario final de una de las últimas etapas de la Vuelta Ciclista España, están intransitables aún para las bicicletas de carrera. A falta de 15 días para la celebración de la etapa, es imposible que los corredores alcancen con garantía la cima de una carretera que aún está en obras. La gravilla repartida en algunos tramos no ha sido barrida, hay arena en varias pendientes, muy peligrosa para los ciclistas, y el lugar donde se instalará la línea de meta todavía no reúne las condiciones para recibir a una decena de camiones. "Esto no está preparado para una etapa de la vuelta, con el circo que eso lleva", comentaban ayer varios de los guardas forestales. El alcalde de San Lorenzo de El Escorial, José Luis Fernández-Quejo, reconoció que los trabajos aún no han acabado. "Quedan todavía 15 días y aún debe pasar una máquina barredora para quitar la gravilla y la arena y ultimar otros detalles", explicó. Otro obstáculo que se encontrarán los corredores son las vacas que se alimentan de las hierbas del monte. "Vamos a intentar que ese día no estorben", dice el regidor de San Lorenzo. Sin embargo, los ganaderos no tenían ayer noticias del paso de la vuelta. "¿Que por aquí pasarán los ciclistas?", decía incrédulo Teodoro, de 64 años y dueño de un rebaño que pasta en la cumbre de Abantos. "No creo que vengan por este sitio tan estrecho", proseguía. "El ganado se suelta siempre de día; si viene un coche, se suele parar el coche y pasa la vaca", agregaba.
Varias cuadrillas forestales de la Consejería de Medio Ambiente trabajaban ayer entre los abetos de la montaña. "Creo que es una barbaridad que metan aquí la Vuelta. ¿Por qué?, pues porque esto es una pista forestal, no es el sitio apropiado para una etapa. Para los agentes forestales es más preocupante el estado de la calzada: "Han arreglado los baches del firme, pero han echado una grava en la que ahora mismo los ciclistas pincharían las ruedas", dice otro de los agentes forestales. "Como no lo arreglen las máquinas, esto es inaccesible para los ciclistas", agregó otro de los miembros de otra cuadrilla.
Los guías turísticos de la Comunidad ven más ventajas que inconvenientes. "Vendrá muy bien para la propaganda de un monte tan bello, aunque lo peor será cómo quede el monte con tanta gente que vendrá a ver a los corredores", dice uno de los trabajadores.
Los pocos excursionistas que paseaban ayer por los senderos del monte de Abantos se sorprendieron al enterarse de que la pista forestal iba a albergar la Vuelta Ciclista a España. "Es alucinante, así es como rematan un monte que acaba de arder", dijo Emilio, un andarín de 44 años, vecino de Collado Villalba. En cambio, los vecinos aplauden la idea: "El Escorial y Abantos son un tesoro que ahora verá todo el mundo", se ufanó un vecino.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 9 de septiembre de 1999