El juez de guardia de Durango, Juan Carlos Escribano, se presentó en el lugar del atentado al concejal del PP Jesús María Pedrosa media hora después del asesinato, pero tuvo que esperar una hora y cuarenta minutos a que concluyesen las labores de la Policía Científica de la Ertzaintza, según una nota oficial del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) en la que se aclaran los motivos por los que el cuerpo del concejal estuvo casi tres horas en el lugar de los hechos.El CGPJ señala en la nota que en la misma mañana de ayer se abrió una información previa por el Servicio de Inspección, a resultas de la cual "es preciso aclarar a la opinión pública que el juez de guardia y los demás integrantes de la comisión judicial se personaron en el lugar del atentado a las 14 horas, es decir, media hora después del hecho delictivo".
"El juez de guardia acordó el levantamiento del cadáver a las 15.38 , una vez que concluyó la labor de los agentes de la Unidad Especial de Policía Científica de la Ertzaintza. La comisión judicial permaneció en todo momento en el lugar de los hechos", añade la nota.
De acuerdo el resultado de la información, las actuaciones para esclarecer el retraso serán archivadas. El vocal del CGPJ propuesto por el PNV, Emilio Olabarría, reconoció ayer a Europa Press que la actuación del juez de guardia de Durango fue "diligente e impecable".
Previamente, el consejero de Justicia del Gobierno vasco, Sabin Intxaurraga (EA), había manifestado ayer en Bilbao que su departamento indagará las causas que motivaron la dilación en el levantamiento del cadáver de Pedrosa, para encontrar alguna explicación técnica a ese retraso "lamentable".
* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 6 de junio de 2000