Dos estaciones municipales que miden los principales contaminantes atmosféricos en la plaza del Doctor Marañón y en la plaza de Castilla registraron en la madrugada del domingo al lunes altísimas concentraciones de tolueno, un hidrocarburo tóxico utilizado habitualmente como disolvente en la industria de pinturas o barnices.La sorprendente e inusual escalada de este compuesto se produjo de cuatro a cinco de la madrugada. Las cifras de este hidrocarburo que registran las estaciones raramente sobrepasan los 10 microgramos por metro cúbico. Un informe del Ayuntamiento remitido ayer a la Guardia Civil y a la Comunidad de Madrid refleja que el tolueno llegó a las 5.20 del lunes a 1.233 microgramos por metro cúbico en Gregorio Marañon (120 veces su nivel normal) y a 521 a las 5.10 en la plaza de Castilla. Una hora después, los índices de tolueno volvieron a la normalidad. El origen de la subida es tan misteriosa como la que se registró en los niveles de ozono troposférico el pasado 29 de abril.
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Ni los técnicos municipales ni los de la Consejería de Medio Ambiente encontraron ayer una explicación que aclarara el origen del repentino ascenso de los niveles del hidrocarburo, que además de para disolvente se emplea como parasiticida, como carburante de aviones o como antiséptico.
El concejal de Medio Ambiente, Adriano García-Loygorri, descartó "por puro sentido común" que la causa hubiera que buscarla en el tráfico: "No tiene sentido atribuir a los coches que circulan a las cuatro o las cinco de la madrugada por el paseo de la Castellana esa subida tan espectacular. Ninguna otra estación lo ha registrado, ni ningún otro día, es algo misterioso que estamos estudiando pero que va a ser difícil de averiguar".
El edil de Medio Ambiente aventuró como posible causa del incidente de la madrugada "una broma de muy mal gusto o un sabotaje". "Pero eso también es un poco absurdo: ¿quién se va a poner a hacer eso?", se preguntó.
Hay también razones técnicas que apoyan la teoría de que el tráfico no ha tenido nada que ver con el fenómeno. Si hubiera sido la circulación la causante de esta subida, también tendrían que haberse elevado los índices de benceno y de xileno, circunstancia que no se ha producido.
La Policía Municipal no tiene tampoco noticia de que se hayan transportado mercancías tóxicas a esa hora por esa parte de la ciudad. El Ayuntamiento ha enviado toda la documentación a la Comunidad de Madrid y al Servicio de Protección a la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil.
García-Loygorri quiso tranquilizar a la población: "Según la Organización Mundial de la Salud, para que los índices de tolueno sean perjudiciales a la salud se tienen que registrar, durante una semana, 260 microgramos por metro cúbico. Y aquí sólo se han superado esos niveles durante una hora".
El director general de Calidad Ambiental, Ignacio López-Galiacho, rechaza que pueda tratarse de un vertido al aire de tolueno, "porque sólo dos estaciones lo detectaron".
"Si hubiera sido un vertido, bastantes estaciones hubieran registrado valores similares, y eso no ocurrió. Por ejemplo, la estación que existe en la calle del Príncipe de Vergara esquina con la calle de Concha Espina no detectó ningún aumento de este compuesto orgánico volátil. Si se hubiera tratado de una nube, algo habría registrado", explica.
Foco claro
López-Galiacho rechaza igualmente que el incremento del tolueno tenga su origen en la contaminación urbana. "Cuando aumenta la polución por tráfico, el tolueno incrementa sus valores, pero también el xileno y el benceno, que van unidos a él. Y en este caso ninguno de estos dos compuestos registró un incremento espectacular. Por tanto, el aumento sólo se pudo producir por la existencia de un foco claro de tolueno".
López-Galiacho recuerda que la normativa europea no establece ningún tipo de límites para el tolueno en el aire. "Su limitación ni siquiera está recogida en los borradores que actualmente se están elaborando sobre compuestos contaminantes en Europa. La única recomendación existente es la de la Organización Mundial de la Salud, que establece unos niveles máximos de 260 microgramos por metro cúbico de aire de valor medio semanal. En Madrid, en días de máxima contaminación se pueden registrar hasta 100 microgramos, aunque lo normal son valores inferiores siempre a 10".
Para el director general de Calidad Ambiental, este aumento espectacular de los índices de tolueno "carece de explicación lógica". "Es completamente inexplicable, a no ser que estemos ante unos hechos provocados por alguien con un deseo de dañar las mediciones de la red municipal. Es una posibilidad, porque los índices registrados son absolutamente raros".
Según López-Galiacho, la red municipal de detectores es "excepcional". "Registra los valores denominados BTX, benceno, tolueno y xileno, a pesar de que la normativa europea no obliga a medirlos. La red del Ayuntamiento está auténticamente a la vanguardia europea".
Por su parte, Juan García, portavoz de la asociación Ecologistas en Acción, reclamó ayer que se estudie este incremento espectacular del tolueno y que se lleve a cabo "un equilibrado de los equipos municipales, por si puede tratarse de un error". No obstante, García incidió en que es necesario reducir el tráfico en Madrid porque los valores contaminantes crecen incesantemente.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 6 de junio de 2000