El veterano cantaor Juanito Valderrama confesó al público, al final de su actuación en la Semana Flamenca de Caja de Ávila, que quiere "morir en el escenario". A los 84 años, aseguró estar "muy bien, de voz y de mente", y dejó dicho que "los extranjeros han enseñado a los españoles la importancia del flamenco", sobre todo los japoneses, "donde tienen 3.000 tablaos donde cantan y se toca la guitarra". Y en medio de la gala ante un público entusiasta, donde había aficionados que le habían visto actuar en los años cuarenta, invitó a subir por vez primera al escenario a su hijo Juan Antonio, que, aunque es periodista, demostró dotes para el cante en un mano a mano con su padre. "Tiene casi la misma voz que yo a sus años. Tiene condiciones para ser artista", aseguró el cantaor jiennense, que no ofreció sus canciones más conocidas como El emigrante o Madre hermosa porque "aquí estoy comprometido a cantar sólo flamenco", dijo, a la vez que auguraba toda clase de éxitos al cantaor que le precedió en el recital, Dieguito El Cigala, que sacará en breve su segundo disco, Entre vareta y canasta.-CARLOS DE MIGUEL,
* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 10 de octubre de 2000