Cambio de hábitos
El Ayuntamiento de Barcelona y los comerciantes del paseo de Gràcia y Barnacentre están consiguiendo que el nuevo sistema de recogida selectiva de basura, que en noviembre se implantará en los restantes ejes comerciales de la ciudad, haya empezado con muy buen pie en el centro.Comerciantes y restauradores coinciden en que, en materia de limpieza viaria, se había tocado fondo y que los montones de cartones y las hileras de contenedores llenos a rebosar podían arruinar la imagen de la ciudad. Partiendo de esa realidad, todos han aceptado arrimar el hombro para que la entrada en servicio de la nueva contrata dé buen resultado.
A menos de un mes de que se haya puesto a prueba el nuevo modelo -implantado el 18 de septiembre-, el Ayuntamiento considera que la colaboración de los comerciantes supera las expectativas más optimistas y, a su vez, éstos se muestran encantados de observar que las calles donde tienen sus negocios están más aseadas, lo cual les compensa del esfuerzo adicional que les supone doblar y almacenar los cartones, que son retirados tres veces por semana. Los desajustes horarios de los primeros días no impiden que unos y otros estimen positivo el cambio.
La nueva contrata unifica la recogida y la limpieza y da un tratamiento más personalizado a los comercios. Con ello pretende evitar la saturación que presentaban a ciertas horas los contenedores del centro de la ciudad. En algunos restaurantes céntricos un solo negocio puede llenar diariamente con sus desperdicios orgánicos hasta tres contenedores, lo cual obliga a los demás residentes a depositar sus bolsas en el suelo.
Con el nuevo sistema se dispone de unos cubos especiales que se les han entregado gratuitamente para que los saquen a la calle todas las noches en horarios convenidos. Se trata de reducir al máximo el tiempo que el cartón y los residuos están en la calle para evitar las molestias que ocasionan. El gasto adicional que representa obligará al gobierno municipal a incrementar en un 15% el dinero que destinaba hasta ahora a estos servicios.
La implantación se irá haciendo de forma gradual para dar tiempo a los usuarios a adaptarse al cambio de hábitos que representa. En el paseo de Gràcia se han eliminado 26 contenedores, pero está previsto que a finales de noviembre se hayan retirado todos de la vía pública.Posteriormente se ampliará la recogida de cartones y residuos orgánicos a los restantes ejes comerciales de la ciudad, como Sant Antoni, la calle Gran de Sant Andreu y Sants. Su entrada en funcionamiento implica negociar los horarios, y así se está haciendo desde el área municipal de Servicios Urbanos y Mantenimiento. El sistema está siendo acordado calle por calle con cada asociación de comerciantes.
Al referirse a la inversión adi- cional que costará a las arcas municipales la nueva contrata los tenderos opinan, en general, como la gerente de Barnacentre, Maria Lluisa Coll: "Era algo que nos debía desde hace tiempo el Ayuntamiento". Para ilustrar su afirmación explica que los comerciantes del centro pagan de su bolsillo a una brigada que se encarga de borrar las pintadas de las paredes y también corren con los gastos de los empleados que vacían cada tarde unas papeleras que por sus reducidas dimensiones se llenaban a rebosar muchas horas antes de que la concesionaria municipal acudiera a hacerlo.
El 90% de los establecimientos comerciales del paseo de Gràcia colaboran en ello, frente a un 3% que inicialmente se mostró menos dispuesto.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 10 de octubre de 2000