Alimentación, causa probable
La diputada del PSC-CpC Carme Valls lamentó ayer las "contradicciones" entre el consejero de Sanidad, Eduard Rius, y el director general de Salud Pública, Lluís Salleras, sobre análisis de dioxinas realizados el año pasado en alimentos, ya que mientras el primero señaló que estos análisis tardan meses en obtenerse, el segundo aseguró que tiene los resultados de 70 muestras.Valls asegura que en diciembre del año pasado los socialistas reclamaron a Sanidad que informara sobre las medidas de control de estas sustancias cancerígenas que llevaba a cabo la Generalitat. En aquella ocasión, Valls recordó que tras la contaminación de dioxinas de los pollos belgas, "la Dirección de Salud Pública inició un programa de vigilancia y control de la contaminación por dioxinas en alimentos en Cataluña y se comprometió a recoger durante el año 1999 un total de 70 muestras de leche, mantequilla, mejillón, carne fresca de porcino y de pollo y aceite de oliva".
Valls reclamó a Sanidad los resultados de dichos análisis el pasado mes de mayo y en su respuesta Rius afirmó: "El método de análisis de las dioxinas es largo y complejo y el número de laboratorios que están preparados para hacer estos análisis es muy reducido. Por estos motivos, todavía no disponemos de esos datos del estudio, aunque la previsión es tenerlos próximamente". Sin embargo, Lluís Salleras afirmó hace unos días que durante el año pasado se analizaron 70 muestras de alimentos y en todos los casos los niveles eran entre dos o tres veces inferiores a los recomendados por la OMS.
Salleras hacía estas declaraciones tras la publicación de un estudio que apuntaba a la alimentación como la causa más probable del aumento de dioxinas registrado entre los habitantes de Mataró. El estudio, encargado por el Consorcio para el Tratamiento de los Residuos Sólidos Urbanos de Mataró y el Maresme, organismo que gestiona la planta incineradora de esta localidad, afirma que los niveles de dioxinas entre los habitantes de Mataró no es alarmante, pero es aproximadamente un 25% más elevado que en otros países desarrollados. Los autores del estudio descartan la planta incineradora de la localidad como fuente del incremento de esta sustancia, ya que han demostrado que los niveles en los habitantes de Arenys de Mar son más altos, y apuntan que el aumento gradual detectado en Mataró puede tener su origen en algún tipo de contaminación alimentaria.
Según Valls, la comprobación del nivel de dioxinas en los alimentos se puede hacer en un máximo de 30 días. "Si las muestras se extrajeron durante 1999 no es comprensible que en mayo de 2000 aún no tuviesen los resultados", afirmó. La diputada socialista ha presentado una nueva pregunta en el Parlament para que la Generalitat exponga en el próximo pleno las medidas de control que lleva a cabo sobre productos alimentarios.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 10 de octubre de 2000