Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

Clos se planta ante Fomento y declara "innegociables" tres propuestas del AVE

El tren de alta velocidad debe tener una estación central en Barcelona, la de la Sagrera. La estación del aeropuerto tiene que estar lista en 2004, no más tarde, y el puerto ha de tener vías de ancho europeo ese año. Éstas son las tres condiciones que el alcalde de Barcelona, Joan Clos, declaró ayer "innegociables" sobre el trazado del AVE.

Realojamientos

El alcalde explicó la posición del Ayuntamiento de Barcelona sobre el proyecto del tren de alta velocidad que el Ministerio de Fomento sacó a exposición pública hace dos semanas. "El trazado del AVE por Barcelona no es sólo una cuestión ferroviaria. Es un proyecto de ciudad", insistió Clos. El alcalde se mostró contrario a que el tren de alta velocidad tenga en Sants su primera estación, opción que defiende el Ministerio de Fomento. "Sants está ya saturada y lo que se propone sólo se podría realizar ampliando la estación a costa del barrio de Sants, destrozando el parque de la Espanya Industrial o la plaza dels Països Catalans", declaró el alcalde.Clos también esgrimió otras razones para defender que la estación de la Sagrera sea la estación central del AVE en Barcelona: "Los planes ferroviarios ya concretaron hace 30 años que la zona de crecimiento sería la de la Sagrera porque ofrecía la posibilidad de desarrollar un buen tendido de vías y de generar ciudad".

El alcalde añadió que otra cuestión innegociable es que la estación del AVE del aeropuerto esté también lista en el año 2004 y que en ese momento el puerto disponga ya de una vía de ancho europeo para mercancías.

"Salvo esos tres aspectos que consideramos innegociables, en todo lo demás estaríamos dispuestos a discutir", dijo el alcalde. Fomento sacó a exposición pública dos posibilidades. En la primera, Sants sería la estación principal del AVE, que tendría en Barcelona dos apeaderos más, uno en paseo de Gràcia y otro en la Sagrera.

De acuerdo con esa opción, el actual túnel de los trenes de cercanías -que pasa ahora por la calle de Aragó- se destinaría al tren de alta velocidad, y para el tráfico de cercanías se debería construir un nuevo túnel bajo la calle de Mallorca. Clos se opuso ayer rotundamente. "Esa propuesta implica cambiar todo el sistema de los trenes de cercanías, crear nuevas estaciones y desplazar a miles de viajeros. Todo eso no se puede hacer sin haber planificado un plan de cercanías. No se puede improvisar todo un servicio que afecta a miles de pasajeros por la llegada del AVE a la ciudad". Ello supondría, además, tener "la ciudad patas arriba durante años".

Ciutat Vella será sometida a un proceso de rehabilitación integral

Clos también explicó otros planes de la ciudad, y que serán aprobados en el próximo pleno municipal. Uno de ellos es el proyecto de reforma del mercado de Santa Caterina y sus aledaños, que incluye la conservación y apertura al público de una parte de los restos del convento y la reducción del aparcamiento subterráneo. Casas cifró en dos o tres meses el tiempo necesario para que empiecen los primeros realojamientos de vecinos afectados por la apertura de la avenida de Francesc Cambó. El plan también incluye la renovación de la plaza de Sant Cugat y su transformación en jardín. Se encuentra a punto de finalizar asimismo el trámite urbanístico de reordenación de la Casa de la Misericordia, un conjunto de 23.000 metros cuadrados de techo edificable donde se ubicará la Facultad de Geografía e Historia de la Universidad de Barcelona y que incluye ahora una fachada continua a lo largo de la calle de Montalegre.

Después de las grandes operaciones, como la del plan central del Raval y los Planes Especiales de Reforma Interior (PERI) de la Barceloneta y del Casc Antic, el Ayuntamiento quiere cambiar el "método" de intervención en Ciutat Vella. "Ahora es el turno de intervenciones más numerosas, más distribuidas y más finas", explicó el alcalde.

El consistiorio espera que la iniciativa privada se involucre, como ya lo ha hecho en los últimos años, en la rehabilitación de las viviendas del distrito. Hasta ahora se ha reformado un 25% del parque de viviendas del centro histórico de la ciudad. Cada peseta pública ha generado cinco privadas.

Ciutat Vella fue el punto de debate de la reunión que mantuvieron ayer los asesores de estrategias urbanas, un equipo que asesora al alcalde. En el encuentro también se inició un debate sobre los edificios altos o rascacielos en Barcelona. "Todavía hay que discutir mucho pero hay coincidencia en un punto, que las grandes torres sólo tendrán cabida en Diagonal Mar, La Sagrera y la zona del Fòrum 2004".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 10 de octubre de 2000

Más información