La tradicional procesión de la senyera valenciana por las calles del centro de la ciudad de Valencia con motivo del 9 d'Octubre reunió ayer a miles de ciudadanos, que, en una mañana casi veraniega, siguieron el recorrido de la enseña, portada en esta ocasión por el concejal y vicesecretario general de los socialistas, José Luis Ábalos. En el desfile, que incluyó un tedéum en la catedral, participaron las principales autoridades valencianas, además de representantes de diversos estamentos sociales. La procesión, que se prolongó durante más de dos horas, discurrió sin incidentes
Visita a la catedral
La real senyera asomó por el balcón principal del Ayuntamiento de Valencia cuando el carrillón del Consistorio cantaba las 12 al son de las notas del himno valenciano y fue recibida con vítores por parte del público que se había reunido en la plaza y con algunos pitos -eso sí, menos que otros años- de rechazo a la interpretación del himno nacional de España. Minutos antes, según el horario tradicional, el portavoz adjunto del Grupo Socialista-Progresistas y recién elegido vicesecretario del PSPV-PSOE, José Luis Ábalos, había recibido la senyera que se guarda en el archivo histórico del Ayuntamiento. El edil socialista era este año el encargado de llevarla durante la procesión. Como también marca la tradición, la enseña fue llevada hasta el balcón sin inclinarla -aunque durante la operación, el yelmo de Jaume I que la corona se llevó más de un golpe- y desde allí fue bajada hasta la calle para iniciar el recorrido.Con Ábalos de portador y los concejales Ana Noguera, portavoz del PSPV, María Jesús Puchalt y José Emilio del Toro, ambos del PP, sujetando los cordonas, la comitiva se dirigió hacia la calle de San Vicente. La alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, al frente de todos los concejales, la presidenta de las Cortes Valencianas, Marcela Miró, y el presidente de la Generalitat, Eduardo Zaplana, con el Consell al completo, seguían de cerca a la senyera. Por delante iban diputados autonómicos, nacionales -incluido el nuevo secretario general del PSPV-PSOE, Joan Ignasi Pla- y provinciales, representantes del mundo empresarial y de los estamentos militar y eclesiástico, además de falleros y falleras. Abrían la marcha grupos folclóricos y de música.
Al abandonar la plaza del Ayuntamiento, se sumaron a la marcha representantes del Grup d'Acció Valencianista (GAV), con Juan García Sentandreu a la cabeza, que increparon a las autoridades y lanzaron sus consignas anticatalanistas. Eran pocos, pero se hicieron notar a lo largo del recorrido, al desplazarse sucesivamente a lugares estratégicos desde los que, tras repetir sus proclamas, podían salir con rapidez para dirigirse a un nuevo punto, esperar la procesión y repetir la operación.
La senyera fue conducida hasta la catedral, donde se celebró un tedéum que forma parte de la procesión desde la llegada de la derecha al gobierno municipal y que ayer ofició el obispo auxiliar, Jesús Murgui Soriano, ante la ausencia del arzobispo, Agustín García-Gasco, que se encuentra en Roma. Desde allí, la comitiva se dirigió al Palau de la Generalitat, donde se interpretaron de nuevo los himnos valenciano y español, para enfilar a continuación hacia el Parterre. Allí tuvo lugar la tradicional ofrenda floral ante la estatua del rey Jaume I y, de nuevo, la interpretación de los himnos. Era la última parada antes de que la senyera fuera devuelta a su sitio en el archivo municipal. En este último tramo de la procesión los miembros del GAV volvieran a hacerse notar al lanzar a los integrantes de la comitiva pelotas de plástico adornadas con pintadas anticatalanistas e insultos a las autoridades.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 10 de octubre de 2000