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Caruana da un espaldarazo al Gobierno en su primera intervención en el Congreso

El gobernador del Banco de España, Jaime Caruana, hizo ayer su primera comparecencia en el Congreso y no dudó en respaldar el objetivo del Gobierno para la inflación del año próximo (2%) y en coincidir también con los llamamientos a la moderación salarial y de beneficios empresariales. "El escenario macroeconómico para el año próximo es coherente", aseguró. Por su parte, el secretario de Estado de Hacienda, Enrique Giménez-Reyna confirmó que en 2001 no se actualizará la tarifa ni las deducciones del IRPF con la inflación, aunque sí adaptará las retenciones a las sentencias del Supremo.

Desde su nombramiento el pasado mes de julio, Jaime Caruana, anterior director general del Tesoro, no había pisado el Parlamento. Ayer lo hizo dentro de la ronda de comparecencias de altos cargos previas al debate de totalidad de los Presupuestos, previsto para los próximos 24 y 25 de octubre. En el estreno del nuevo gobernador del Banco de España en el Congreso, existía la curiosidad de Caruana iba a mantener el tono crítico y ponderado de su antecesor, Luis Ángel Rojo. Caruana consiguió lo segundo pero no lo primero: avaló por completo el cuadro macroeconómico que el Gobierno ha presentado junto a los Presupuestos del año que viene.El diputado socialista Francisco Fernández Marugán quiso arrancar del nuevo gobernador alguna sombra de duda sobre el objetivo oficial del inflación para el año próximo (2%), en línea con las expresadas por la mayoría de los expertos, pero Caruana afirmo que "es seguro que vamos a converger hacia el 2%".

Lo argumentó en que las subidas de tipos de interés decididas por el Banco Central Europeo (BCE) suponen un marco monetario más favorable para el control de los precios; en la intención del Gobierno de alcanzar el equilibrio presupuestario el año próximo, algo que juzgó como "muy favorable"; en las reformas estructurales que se han puesto en marcha; y en una menor presión de la demanda interna.

Como hizo días atrás el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, Caruana pidió ayer moderación de márgenes empresariales y salariales, como uno de los requisitos para el control de los precios. Alertó también de el todavía elevado crecimiento del crédito al sector privado (un 17%). De momento, explicó, no es un problema porque la morosidad es baja, pero la situación puede darse la vuelta y a ello responde la última circular del Banco de España sobre provisiones bancarias. Añadió que las previsiones de tipos de interés a largo plazo en España son estables gracias a "un cierto grado de credibilidad en las políticas económicas, al control de la inflación y a la consolidación presupuestaria". Ahora, explicó, la deuda pública a 10 años presenta tipos de interés estables, pero que "la situación habría sido muy diferente en el caso de no estar en el euro".

Retenciones del IRPF

Por su parte, el secretario de Estado de Hacienda, Enrique Giménez-Reyna, confirmó que el Gobierno no tiene la intención de actualizar la tarifa del impuesto sobre la renta ni el llamado mínimo personal y familiar (la cantidad que se descuenta de la base y que no tributa a Hacienda) con la inflación prevista, tal como denunció el PSOE días atrás. Explicó que esa medida ya se ha adoptado en años anteriores y que ahora estamos en unas tasas de inflación muy moderadas.Añadió que el impuesto acaba prácticamente de empezar a andar y que hay que esperar a ver los resultados antes de proceder a esa actualización. Por último, explicó que los impuestos especiales se congelan, es decir, no suben la inflación prevista, lo que en parte puede compensar la no actualización del IRPF. Según el PSOE, esa no actualización por tercer año consecutivo supone pagar a Hacienda unos 200.000 millones de pesetas más, cifra que Giménez-Reyna calificó de "muy excesiva".

Además, manifestó que su departamento adaptará las retenciones del impuesto de la renta de las personas físicas (IRPF) a las sentencias dictadas por el Tribunal Supremo antes de fin de mes.

Giménez-Reyna explicó que las sentencias del Supremo modificarán cuatro aspectos de las retenciones del IRPF, lo que "provocará una regulación de las retenciones a la baja, que afectará a un número importante de contribuyentes".

El secretario de Estado agregó que se pretende introducir estos cambios, que supondrán una recuperación de las retenciones soportadas con anterioridad, "en la nómina de octubre y con efectos retroactivos hasta enero". Para facilitar el nuevo cálculo de las retenciones por parte de las empresas, Hacienda suministrará a las empresas un disquete con todos los cambios.

Los principales cambios para el cálculo de las retenciones se refieren al concepto de cónyuge a cargo, los descendientes en las familias monoparentales y los ascendentes que conviven con el declarante.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 10 de octubre de 2000

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