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Aznar defiende en Italia que la actual protección social resulta insostenible

José María Aznar dijo ayer ante empresarios italianos que, si Europa quiere acortar las diferencias en empleo y competitividad con EE UU, resulta "ineludible la modernización de nuestro sistema de protección social". "En esto", añadió el presidente del Gobierno, "no hay diferencias en los gobiernos europeos, salvo si nos atrevemos o no nos atrevemos, si no nos importa mantener un statu quo imposible. Yo no estoy dispuesto a que España ignore esta realidad".

Ante una concurrencia en la que destacaban italianos como Cesare Romiti, presidente del grupo editorial Rizzoli/Corriere della Sera, y principal mentor de esta visita de Aznar a la Confindustria, la patronal italiana, o Roberto Colanino, presidente de Telecom Italia, y españoles como Rodolfo Martín Villa, presidente de Endesa, César Alierta, presidente de Telefónica, y José María Cuevas, presidente de la patronal española, CEOE, Aznar sintentizó las grandes líneas de su política económica, muy alabada por el centro derecha italiano, en tres puntos: presupuestos equilibrados -"Se acabó el déficit. Este año tendremos los primeros presupuestos sin déficit de la democracia"-, reforma fiscal, con nuevas reducciones de impuestos personales y societarios dentro de esta legislatura, y ampliación de la competencia, con nuevas medidas liberalizadoras de los mercados y más privatizaciones.Paralelamente, destacó la importancia de la constitución de fondos de reserva para garantizar el pago de las pensiones, de seguir promoviendo la innovación tecnológica y de introducir reformas adicionales a las de 1997 en el mercado de trabajo, aunque, esto, recordó, es tarea para la patronal y los sindicatos. "La mejor política social es la que crea empleo", dijo.

Aznar afirmó que el pasado mes de junio su Gobierno introdujo el paquete de medidas liberalizadoras "más importante que haya conocido la economía española", e ilustró los beneficios de estas políticas con dos ejemplos: en 1996, había en España 900.000 teléfonos móviles; hoy hay 23 millones. Hasta el pasado año, prosiguió, la telefonía y la energía eran factores positivos para el índide de precios, Hoy, son factores negativos. "Los efectos de la liberalización son de tal envergadura que el ciudadano siente hoy que su economía está mucho más salvaguardada", añadió. El hecho de que España tenga una buena fase de crecimiento económico no es nuevo, afirmó en otro momento, pero sí lo es que se consiga que ese crecimiento sea sostenido.

Tras explicar que el cumplimiento de los presupuestos se va garantizar legalmente, "imponiendo techos de gasto por departamentos con vencimientos plurianuales", lo que es una novedad en la zona euro, dijo, y expresar su esperanza de que estas medidas permitan reducir en cuatro puntos el coeficiente de la deuda, que hoy está en el 63%, el presidente español vaticinó que "vamos a vivir años cruciales" y afirmó: "Creo en la Europa de las reformas y en la España de las reformas. No creo que con más costes y mayores rigideces vayamos a ir más lejos".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 10 de octubre de 2000

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