El rey Juan Carlos condenó ayer el asesinato de Luis Portero por parte de ETA y proclamó que los terroristas "no conseguirán acabar nunca con la libertad y la democracia". El Monarca se refirió al atentado al comienzo de su intervención en el acto de entrega en el monasterio de Yuste (Cáceres) del Premio Carlos V al ex presidente del Gobierno Felipe González, cuya labor en la construcción de Europa elogió. A su vez, el ex líder socialista, visiblemente emocionado, resaltó que Portero "era un hombre de bien, un hombre justo".
Don Juan Carlos afirmó: "El terrorismo ha enseñado de nuevo sus manos sanguinarias. Quiero dejar constancia de mi dolor y mi condena por este atentado miserable contra la vida de un ciudadano servidor del Estado". En tono consternado, añadió a continuación: "La Reina y yo tenemos muy presente en nuestro pensamiento a Luis Portero y a su familia, especialmente a su mujer y sus hijos, cuyo dolor hacemos completamente nuestro".También el ex presidente del Gobierno Felipe González, que recibía el premio entregado por el Rey, se refirió al asesinado, de quien dijo que era "un hombre de bien, un hombre justo", y "una persona entregada a su tarea desde siempre". "Es terrible lo que ocurre", afirmó visiblemente emocionado. Ya durante su discurso inicial lamentó el atentado: "Un día más el terror tiñe de dolor nuestro espíritu. Recordarlo aquí es rememorar una historia paradójica y curiosa".
González recordó que fue en 1517 cuando España incorporó el reino de Navarra "con la ayuda fundamental de los ciudadanos vascongados, sin la cual no habría sido posible, en el conflicto con Francia, esa incorporación". "Hoy parece que la historia se aprende de manera distinta", ironizó.
Al margen del terrorismo, el ex líder socialista expresó su preocupación por el momento que vive Europa: "Ahora el problema es que discutimos el texto de la conferencia intergubernamental, pero no hablamos del contexto, de qué queremos hacer, de cuál es nuestra ambición como europeos".
Felipe González recibió del rey Juan Carlos el premio Carlos V, que otorga la Academia Europea de Yuste a las personas que por su dedicación y esfuerzos han contribuido al engrandecimiento de los valores culturales e históricos y a la unificación europea.
González recordó pasajes de la vida del emperador Carlos V, quien falleció precisamente en el monasterio de Yuste, para ensalzar su figura europeísta frente a los problemas actuales: "La mayor preocupación es que por primera vez en mi recuerdo coinciden una época de gran bonanza económica con una época de euroescepticismo", dijo.
Elogios a González
Don Juan Carlos recordó que el premio Carlos V no distingue una coincidencia, sino una trayectoria: "En el escenario europeo, como en cualquier otro de singular relevancia, nadie aparece bajo los focos de improviso y por casualidad, sino tras muchos trabajos y maduras decisiones. Tampoco se acaba y archiva Europa cuando se apagan las luces. Como bien sabe Felipe González, la vocación europea es una inquietud que hay que mantener, avivar constantemente y manifestar en el momento adecuado".Con especial satisfacción, el Rey ensalzó cómo los españoles "hemos aprendido muy bien esta enseñanza, si es que alguna vez la habíamos olvidado". "Nuestra participación en la Unión Europea no es un acontecimiento lejano que hoy recordamos, sino una realidad que se afianza y crece cada día", concluyó.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 10 de octubre de 2000