Alejandro C. B., de 35 años, falleció el domingo a causa de las graves heridas recibidas cuando intentaba atracar una panadería de la localidad barcelonesa de El Prat. El atracador recibió un balazo de su propia pistola cuando forcejeaba con el hijo de la propietaria del establecimiento que intentaba robar. El delincuente no tenía antecedentes penales, pero estaba siendo buscado por la policía en relación con los atracos, el pasado verano, a tres entidades bancarias de Tarragona, El Prat y El Vendrell, así como a tres supermercados y cuatro panaderías de la misma localidad de El Prat.
Alejandro C. B. siempre actuaba armado. El que acabó siendo el último atraco de su vida era el quinto que supuestamente había ejecutado en las 48 horas que precedieron a su muerte.
El atracador entró sobre las 14.30 horas del pasado domingo en la panadería armado con una pistola y con el objetivo de hacerse con el dinero de la caja. El hijo de la propietaria del establecimiento se abalanzó sobre él para intentar arrebatarle el arma, pero la pistola se disparó y la bala hirió en el vientre a Alejandro B. C. . Trasladado al hospital de Bellvitge, falleció horas más tarde.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 10 de octubre de 2000