"Yo creo que la organización terrorista mata a quien puede donde puede, sin otro tipo de circunstancias. Lo que hace falta es acabar con ellos, y ése es el camino en el que estamos y del cual no debemos salir", afirmó ayer el presidente del Gobierno, José María Aznar, cuando, cerca de las siete de la tarde, pudo corregir con cierto alivio su primera reacción al atentado de ETA contra el fiscal jefe del Tribunal Superior de Andalucía efectuada sobre la marcha tres horas antes.
MÁS INFORMACIÓN
"No voy a entrar en especulaciones operativas, porque eso corresponde al Ministerio del Interior y a las fuerzas de seguridad. Pero hay muchas razones para confiar, para seguir haciendo lo que estamos haciendo", insistió Aznar. Los últimos atentados de ETA marcaron la breve visita que el presidente realizó ayer a Italia. Aznar fue informado del atentado contra el fiscal Luis Portero en Granada poco antes de las tres de la tarde, mientras celebraba un almuerzo de trabajo con el primer ministro italiano, Giuliano Amato. La conversación prosiguió según lo previsto, con intercambios de opiniones sobre la escena internacional, la próxima cumbre europea de Biarritz o su satisfacción por la evolución del problema de las extradiciones desde España de mafiosos condenados en rebeldía en Italia. Pero la agenda sufrió un retraso por el incesante ir y venir de funcionarios de La Moncloa. Finalmente, Aznar sí quiso subrayar, otra vez más, que ante este problema "la voluntad del Gobierno y de la sociedad española tiene que ser una voluntad determinante". Y pidió a la ciudadanía "que siga el ambiente de movilización".
Por su parte, el ministro de Asuntos Exteriores, Josep Piqué, repitió ayer el mensaje de pesar y condena que proclamaron otros muchos políticos de todos los partidos, de instituciones o responsables de otros colectivos y organizaciones sociales y sindicales. Piqué corroboró que ETA por ese camino de la violencia ruin, vil y nazi "no va a conseguir nada", tras recibir la solidaridad de sus homólogos europeos en la cumbre de ministros de Exteriores de la UE que celebraron ayer en Luxemburgo.
El vicepresidente primero del Gobierno, Mariano Rajoy, aprovechó para recordar la demanda de disolución del Parlamento vasco y la convocatoria inmediata de elecciones. Rajoy, de visita oficial en Argentina, acusó al PNV de estar "incumpliendo las normas mínimas de un régimen democrático" y de ser "un lastre muy importante a la hora de intentar abordar los problemas que tiene el País Vasco".
El secretario general del PP, Javier Arenas, jefe de la delegación de su partido que asiste en Chile a la Internacional Demócrata Cristiana, observó que la banda terrorista "está intentando condicionar la actuación de los jueces, ante las últimas actuaciones de la justicia española desenmascarando los entramados políticos de ETA".
La Comisión Europea constató ayer su "consternación" ante los atentados que sufre España. En un mensaje de condena del comisario de Justicia e Interior, António Vitorino añadió que "estos atentandos violan los principios fundamentales de la UE, que son el respeto de la vida humana, la tolerancia, la democracia y los derechos del hombre".
* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 10 de octubre de 2000