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LA OFENSIVA TERRORISTA

El alcalde de Granada llama a todos los vecinos a que se movilicen hoy contra la "barbarie" terrorista

Las autoridades locales granadinas comenzaron a llegar a las 15.30 al hospital Virgen de las Nieves, donde ingresó Luis Portero, el fiscal jefe del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) asesinado ayer por ETA. El alcalde de Granada, el socialista José Moratalla, médico neurocirujano de profesión, pudo ver al fiscal en la UCI y aseguró que la herida de bala que presentaba en el cuello había hecho "un destrozo mortal". El alcalde convocó a todos los granadinos a manifestarse a las 20.30 de hoy "contra este acto de barbarie".El delegado del Gobierno de la Junta en Granada, Jesús Quero, calificó la actitud de ETA como "una espiral de locura a la que no se puede aplicar ningún parámetro de racionalidad". El delegado de Salud de la Junta en Granada, Francisco Cano Hueso, destacó "la integridad, fortaleza y espíritu con que la familia está asumiendo la dramática situación". El presidente del TSJA, Augusto Méndez de Lugo, abandonó el hospital hacia las 19.00, visiblemente afectado y no quiso hacer declaraciones.

A lo largo de la tarde llegaron al hospital numerosos compañeros de Luis Portero en la Fiscalía del TSJA. En el PP de Granada, una confusión hizo pensar en un primer momento que el objetivo del atentado había sido el concejal en el Ayuntamiento de la capital Francisco Pertíñez. Según explicó su compañero el edil César Díaz, Pertíñez tiene su domicilio a sólo unos metros del lugar del atentado, en el edificio número 8 de la calle Marín Ocete.

En Chipiona (Cádiz), unas 1.000 personas respondieron al mediodía de ayer a la convocatoria efectuada por el Ayuntamiento de la localidad para expresar el rechazo a las últimas actuaciones de la banda terrorista ETA en Andalucía, informa Javier Benítez. La localidad costera gaditana se vio afectada el pasado sábado por el intento de asesinato del brigada del Ejército de Tierra Manuel Velázquez, cuyo vehículo fue explosionado por artificieros de la Guardia Civil tras percatarse el militar, después de viajar más de 120 kilómetros desde Sevilla hasta Chipiona, de la presencia de un artefacto explosivo bajo el asiento del conductor. Muchos comerciantes cerraron en solidaridad con la protesta, convocada bajo el lema "Chipiona contra ETA".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 10 de octubre de 2000