La Unión Europea decidió ayer sumarse con una nueva iniciativa a los desesperados intentos internacionales para poner coto a la escalada prebélica que sufre Oriente Próximo en los últimos días. En un acuerdo adoptado en la tarde de ayer en Luxemburgo por los ministros de Exteriores de los Quince, el alto representante de la UE para la Política Exterior y de Seguridad Común, Javier Solana, Mister PESC, recibió el encargo de viajar "con toda urgencia" a la región para mediar entre las partes.
Solana tiene previsto viajar esta misma mañana a Israel. Ayer, y tras permanecer en contacto con el español Pedro Moratinos, representante de la UE para Oriente Próximo, concertó entrevistas con el primer ministro israelí, Ehud Barak, y con el presidente de la Autoridad Palestina, Yasir Arafat. Con ambos se verá hoy mismo, y a continuación visitará Siria y Líbano. No se descarta que también viaje a otros países de la zona.Los Quince consideran que la situación en Oriente Próximo es "de extrema gravedad" y que es indispensable, "de una prioridad absoluta", que las partes en conflicto adopten las medidas adecuadas para que se inicie una "desescalada" de la tensión para prevenir cualquier otra nueva provocación de uno y otro lado.
En un comunicado difundido ayer por los Quince, la UE lanza una propuesta concreta: que Ehud Barak difunda un mensaje al pueblo palestino y que Yasir Arafat haga lo propio hacia los israelíes. "Hay que hacer todo lo posible para que el miedo, el odio y la violencia no triunfen, de modo que se reanude cuanto antes el diálogo a favor de la paz". La UE se declara "convencida" de que, "para dos pueblos que deben coexistir, no hay otra vía que la de reanudar inmediatamente el camino de la negociación".
Solana concluirá esta gira antes de que el próximo viernes se inicie en Biarritz (Francia) la cumbre de jefes de Estado o de Gobierno de la UE, a quienes informará de sus gestiones. El presidente de la Comisión Europea, Romano Prodi, se mostró ayer partidario de que sean invitados a esa cumbre altos representantes, a nivel de ministros, israelíes y palestinos. El ministro israelí de Exteriores, Slomo Ben Ami, ya había transmitido esa posibilidad, pero los ministros europeos consideran difícil que esa cita se materialice.
Por su parte, el ministro español de Exteriores, Josep Piqué, comentó ayer que el Gobierno español y el jefe del Ejecutivo personalmente, realizan estos días múltiples gestiones para intentar rebajar la tensión en la zona y para lograr que una y otra parte reanuden el diálogo para no perder una oportunidad única para ambos lados: "Los palestinos no han estado nunca tan cerca de Jerusalén, ni los israelíes de la paz", señaló Piqué.
Fuentes próximas a los ministros europeos señalaron que Europa debe estar presente en la búsqueda de iniciativas para rebajar la tensión en Oriente Próximo, pero también reconocieron que la UE está pendiente especialmente de las gestiones que realiza Estados Unidos para lograr que Arafat y Barak se sienten en una misma mesa en las próximas horas.
[Desde Roma, el presidente del Gobierno español, José María Aznar, aseguró junto a su colega italiano Giuliano Amato que ambos Ejecutivos están manteniendo contactos intensos para que, cuanto antes, se retome el diálogo que lleve a la paz, informa Efe].
* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 10 de octubre de 2000