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Naciones Unidas advierte de que "la guerra no ha terminado en Kosovo"

El alto representante de Naciones Unidas en Kosovo, Bernard Kouchner, lanzó ayer una seria advertencia a la comunidad internacional acerca del peligro de que los albanokosovares se sientan relegados tras la caída de Slobodan Milosevic porque temen que la ayuda se va a concentrar ahora en Serbia. "La guerra no ha terminado en Kosovo", advirtió. Kouchner teme "un estallido de violencia" ante las elecciones municipales del próximo día 18 y pidió a Vojislav Kostunica "un gesto" conciliador y que libere a parte de los albanokosovares presos en cárceles serbias.

Kouchner alerta del peligro de que la sustitución del sátrapa por un presidente demócrata pero nacionalista radicalice las posturas en Kosovo. El representante de la ONU estima que, para evitar un estallido de violencia ante las elecciones municipales, deberían darse un gesto conciliador de Kostunica y un mensaje claro de la comunidad internacional de que va a mantener sus compromisos políticos y financieros en Kosovo."Los kosovares tienen una opinión extremadamente negativa de Kostunica. Lo más suave que ha publicado la prensa es que Milosevic es un nacionalista de conveniencia, pero Kostunica lo es por convicción", explicó Kouchner. Pero los ministros europeos, que escucharon su informe, optaron por callar. No hubo mención a Kosovo en el comunicado de los Quince en apoyo de Kostunica para ahorrarle al nuevo presidente yugoslavo presiones que le alejen de la órbita europea. "Algunas delegaciones querían introducir una mención a Kosovo, pero se optó por no hacerlo porque eso hubiera obligado a abordar otros temas muy delicados como el futuro de Montenegro o la situación de Milosevic", señalaron fuentes diplomáticas.

"Primero hay que consolidar el nuevo régimen. No podemos poner piedras en el camino de Kostunica subrayando en público o por escrito aquello que quizá todavía nos separa", señalaron fuentes comunitarias. "La opinión pública en Serbia todavía ignora lo que ha ocurrido en Kosovo. Tienen una visión del conflicto completamente distorsionada por la propaganda que han tenido que soportar durante estos 10 años. Tenemos noticias de que ya se empieza a explicar algo de lo que los hombres de Milosevic hicieron en Kosovo, pero los serbios todavía no son conscientes de la represión que hubo. No podemos exigirle a Kostunica que arriesgue si posición imponiéndole exigencias sobre Kosovo, como no queremos tampoco forzarle a que entregue a Milosevic", añadieron esas fuentes.

La posición de Kostunica sobre el conflicto kosovar es aún una incógnita. Demócrata pero nacionalista serbio, en la campaña electoral mantuvo posiciones muy beligerantes y aún no ha hecho mención de la responsabilidad serbia en los acontecimientos del inmediato pasado. Sin embargo, sí se ha pronunciado sobre la secesión kosovar. Ayer mismo, Kostunica dijo que la Constitución yugoslava no permite la independencia de Kosovo ni de Montenegro. "Es imposible porque existe una resolución del Consejo de Seguridad, la resolución 1244, que garantiza la integridad territorial y la soberanía de la República Federal de Yugoslavia".

Bernard Kouchner le pidió ayer un gesto y le invitó a "poner en libertad a algunos presos". También pidió a la comunidad internacional que no olvide Kosovo en favor de Serbia. Kouchner estima que la caída de Milosevic va a radicalizar las posturas de los albanokosovares en demanda de una independencia que la comunidad internacional no apoya. Para evitar eso es necesario que se confirme cuanto antes el mandato de la resolución del Consejo de Seguridad y se ponga en marcha la autonomía de la provincia, añadió.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 10 de octubre de 2000

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