Los dirigentes de los partidos belgas que se oponen a la extrema derecha intentan disimular su preocupación por el resultado de esa fuerza en las principales ciudades flamencas, en las elecciones comunales y provinciales del domingo. Pero, "desgraciadamente", según la prensa belga, de nuevo el Vlaams Blok consiguió convencer a mayor número de electores flamencos que en el pasado y su progresión pilló por sorpresa a los analistas.Uno de cada tres electores en Amberes (33%) votó a esa formación política que une a la ultraderecha flamenca y que en su programa recoge claros mensajes racistas. Su fuerza se extendió por todas las localidades del norte del país. Uno de cada cuatro fueron seducidos por el Blok en Malinas (25%), Gante (20%) y en una amplia lista de localidades flamencas donde aparecían en las listas, dentro y en la periferia de las grandes ciudades. El triunfo extremista eclipsó el buen resultado de los liberales.
El diario francófono La Libre Belgique califica el resultado como "boom extremista" en Flandes. Pero el diario flamenco De Morgen expresa mejor el sentir belga: una esquela en forma de lápida en la portada cita a las ciudades donde sube el Blok.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 10 de octubre de 2000