Esquerra Republicana de Catalunya (ERC), por boca de su máximo dirigente, Josep Lluís Carod, exigió ayer a Heribert Barrera que se calle y deje de atizar el fuego originado por sus controvertidas manifestaciones sobre la inmigración y sobre el líder de la ultraderecha austriaca, Jörg Haider. La dirección de Esquerra está muy preocupada por las repercusiones que las opiniones de Barrera, ex presidente del partido y del Parlamento catalán, pueden tener sobre la imagen de la formación independentista. Algunos sectores reclaman la apertura de un expediente sancionador.
Carod dijo sentirse dolido por el 'linchamiento' que a su juicio está recibiendo su correligionario, pero fue más allá de reiterar que las posiciones de Esquerra no coinciden con las de Barrera. Por primera vez, y de forma solemne, el secretario general de Esquerra exigió a Barrera que guarde silencio para no perjudicar más a Esquerra. 'Sus afirmaciones resultan opuestas al proyecto que defiende ERC y perjudican la imagen política de Cataluña en el exterior', afirmó Carod.
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Esquerra se encuentra en plena cuenta atrás de su 23º congreso, que se celebrará en Tarragona el 17 y 18 de marzo. La cúpula independentista había previsto un cónclave de lo más pacífico -sólo habrá una candidatura- con el objetivo de dar un nuevo impulso a Carod, que dirige ERC desde 1996, y reforzar la imagen de formación moderna y abierta. Las declaraciones de Barrera han caído como una bomba sobre este diseño y han arruinado estas expectativas.
Ejecutiva
La proximidad de la fecha del congreso es precisamente la causa esgrimida por los dirigentes contrarios a abrir un expediente a Barrera. Carod dijo ayer que la dirección 'estudiará' medidas disciplinarias, pero la cúpula de Esquerra teme que la eventual apertura de un expediente prolongue indefinidamente una polémica que los independentistas pretenden enterrar cuanto antes. No obstante, la medida será discutida en la reunión que la ejecutiva celebrará el próximo lunes.
Algunos sectores del partido han emplazado a la dirección a tomar medidas disciplinarias: la agrupación de Terrassa (Barcelona) ha pedido formalmente que se le abra un expediente disciplinario y las juventudes del partido, que tienen un peso significativo en el conjunto de la formación, pidieron su baja como militante. Las juventudes condenan 'enérgicamente' las opiniones del ex líder del partido y le piden que, 'por coherencia' abandone ERC, en la que Barrera milita desde hace más de 60 años.
La hostilidad contra Barrera desde las propias filas independentistas se expresaron también en la Cataluña interior: La federación de ERC en las comarcas de Osona y Ripollès suspendieron una conferencia de Barrera para no dar un 'paraguas político' a sus opiniones.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 3 de marzo de 2001