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LOS PROBLEMAS DE LOS INMIGRANTES

El Gobierno de Aznar acusa al nacionalismo de alentar la irrupción del racismo y la xenofobia

Cabanillas considera 'muy graves y preocupantes' las reflexiones de Barrera sobre los extranjeros

El ministro portavoz aprovechó las declaraciones de signo racista y xenófobo de Barrera para alertar sobre el riesgo de que los nacionalismos, con la defensa a ultranza de sus identidades, alienten la xenofobia y el racismo. La importancia que el Gobierno dió a la cuestión de las declaraciones contra los inmigrantes era manifiesta porque Cabanillas llevaba preparado para la conferencia de prensa posterior al Consejo de Ministros un texto con la posición del Ejecutivo ante el fenómeno migratorio en España.

Heribert Barrera insistió el pasado jueves en el programa de la SER La ventana en Cataluña que la llegada de los inmigrantes ponía en riesgo el idioma catalán y, con ello, la identidad de Cataluña. En un libro-entrevista, Barrera se muestra comprensivo con el canciller autriaco Haider, conocido y criticado por sus posiciones xenófobas. Las ideas de Barrera y las de Marta Ferrusola, esposa de Jordi Pujol, han preocupado al Gobierno en la medida en que pueden ser un síntoma del aumento gradual en la intolerancia social a los inmigrantes de la sociedad si desde los estamentos políticos, que deben impulsar un trabajo educativo, se mantienen posiciones de rechazo a la inmigración.

Manifestación reprobable

El ministro portavoz señaló que 'cualquier manifestación de índole racista venga de quien venga es reprobable y si, además, procede de personas que pudieran tener un mandato público es especialmente grave', en alusión a Barrera, que fue un luchador por la democracia, que vivió el exilio, desempeñó un papel importante en la etapa de la transición y fue el primer presidente del Parlamento de Cataluña tras la dictadura. Cabanillas orilló ayer la trayectoria democrática de Barrera e hizo hincapié en la vertiente nacionalista de su ideología, a la que atribuyó la responsabilidad de sus manifestaciones xenófobas.

El ministro portavoz siguió ayer el procedimiento que la víspera guió al presidente de la Generalitat, Jordi Pujol, para desmarcarse de las posiciones de Barrera. Leyó, ante los periodistas, unas notas en las que señaló que el Gobierno considera que los brotes racistas son 'pura, sencilla, total y absolutamente condenables'. El ministro hizo una declaración de principios en la que subrayó que 'la inmigración ha contribuido al crecimiento de España, que sigue siendo necesaria y lo será más en el futuro no sólo desde el punto de vista económico sino cultural' y que quienes no lo reconozcan 'están en un abanico que va desde producir una profunda tirsteza a una gran indignación'. Defendió el mestizaje cultural y señaló que España se ha conformado como un 'crisol de culturas'. En el mismo tono de declaración de principios, Cabanillas recalcó que 'el Gobierno desarrolla una política de defensa de los derechos humanos de los inmigrantes no sólo protegiendoles de las mafias sino garantizando su integración'.

Tras la declaración de principios, Cabanillas insistió en el riesgo de que los nacionalismos periféricos en España alienten la xenofobia y el racismo por la defensa a ultranza de sus identidades.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 3 de marzo de 2001