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INTERNET

Napster se autorregula para tratar de evitar su cierre

Anticipándose a una decisión judicial que podría significar su cierre, Napster, el servidor que ha provocado las iras de las grandes discográficas, anunció ayer que este fin de semana pondrá en marcha un sistema que limite el intercambio pirata de sus archivos musicales. La web hizo este anuncio durante su comparecencia ante el tribunal de San Francisco que debe decidir si puede seguir difundiendo música gratis por la red, tras haber sido acusada de violar las leyes sobre propiedad intelectual. Entre hoy y mañana, Napster limitará el acceso a más de un millón de canciones que se copian regularmente sin autorización de las discográficas. "Nos hemos acercado mucho a las condiciones de la sentencia", dijo el abogado de la web, David Boies. Es la primera vez que este servidor trata de autorregularse y aplicar las leyes sobre derechos de autor.

La Asociación discográfica norteamericana (RIAA) acogió la noticia con satisfacción. "Hemos hecho muchos progresos", dijo su presidenta, Hilary Rosen. Durante más de dos horas las dos partes expusieron ayer sus argumentos ante la jueza de San Francisco, Marilyn Patel, que debe decidir en los próximos días el futuro de Napster y de sus 60 millones de fans. Lo que se decida sentará precedente para la difusión de contenidos por Internet, música o vídeo, y la aplicación de las actuales leyes sobre derechos de autor en el ciberespacio.

Patel ya decretó el cierre de Napster el pasado verano, tras la denuncia de la RIAA en 1999. Napster recurrió, pero el pasado 12 de febrero un tribunal de apelaciones confirmó la sentencia. Ahora la jueza debe decidir. Napster propuso la semana pasada transformarse en un servidor de pago y abonar a la industria 1.000 millones de dolares en 5 años para seguir usando sus catálogos. La oferta, recibida con poco más que desprecio, fue calificada de insuficiente.

La RIAA, ahora que parece haber ganado la batalla legal, ha desplazado la lucha al Congreso, que este año debe revisar la regulación de los copyright en Internet. Napster alberga esperanzas de sobrevivir hasta que el próximo verano con ayuda del grupo de comunicación alemán Bertelsmann saque una versión mejorada, pero de pago.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 3 de marzo de 2001