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Montoro ratifica que la negociación del Concierto se aplaza hasta el 13-M

El ministro insiste en que el Gobierno busca el entendimiento

Las negociaciones para la renovación del Concierto Económico, cuyos veinte a años de vigencia concluyen el próximo 31 de diciembre, pueden verse demoradas al menos hasta el mes de julio, que es cuando se espera que haya nuevo Gobierno. El ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, que mantuvo ayer en Bilbao un encuentro privado con el Círculo de Empresarios Vascos, confirmó que no va a haber ninguna reunión de la Comisión Mixta del Cupo hasta que se constituya el nuevo Gobierno vasco, tras las elecciones del 13-M.

Montoro, que propugnó sacar el Concierto de la 'coyuntura política' que enfrenta a su partido y a los nacionalistas vascos, achacó al Ejecutivo de Vitoria la no celebración de la primera reunión oficial negociadora, el 14 de marzo pasado en Madrid. El el Gobierno vasco rechazó la convocatoria aduciendo que el contenido de la reunión era escaso y carecía de lo que la vicelehendakari Idoia Zenarruzabeitia definió como 'acuerdos políticos'. El intento del Ejecutivo de Vitoria de fijar antes de la reunión los acuerdos de la misma -como es tradicional en las negociaciones sobre el Concierto, según explicó Zenarruzabeitia-, llevó a los representantes del Ejecutivo vasco y de las diputaciones de Vizcaya y Guipúzcoa a no acudir al encuentro. 'Lamento la actitud del Gobierno vasco porque no hubo otra voluntad por parte del Gobierno de España que el entendimiento', subrayó en tono conciliador Montoro, que responsabilizó al PNV del retraso en el inicio oficial de las negociaciones, que ahora obliga a aplazarlas hasta después de las elecciones.El ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, aseguró que la voluntad del Gobierno central es 'el entendimiento' y añadió que la negociación del nuevo Concierto, que debe comenzar a aplicarse en 2002 'abre la posibilidad de evitar conflictos entre las Haciendas'. En este sentido, emplazó a los representantes vascos a 'olvidar el pasado', en clara referencia a los recursos que el Gobierno central ha interpuesto contra varias normas fiscales vascas.

En opinión de Montoro, la negociación de este sistema singular de relaciones financieras entre las Haciendas vasca y española 'debe estar por encima de las coyunturas políticas y de la incertidumbre que todo proceso electoral abre', pero como el calendario corre y cada vez está más cerca el 13 de mayo, dijo el ministro, 'ya no tiene mayor sentido seguir una negociación con quien no acude a la reunión en la fecha fijada' [por la frustrada cita del 14 de marzo].

El ministro combinó el tono conciliador y las invitaciones al entendimiento con críticas al PNV por impedir el inicio oficial de las negociaciones 'aduciendo defectos de forma'. Montoro insistió en que es 'falso' que la reunión del 14 de marzo fuera convocada por él unilateralmente, tal como afirmó la consejera de Hacienda, Idoia Zenarruzabeitia. Pese a las discrepancias, el ministro de Hacienda se mostró convencido de que el próximo 31 de diciembre, cuando caduca el actual Concierto Económico sin posibilidad de prórroga, Madrid y Vitoria habrán acordado el nuevo, siguiendo los 'principios de lealtad y confianza mutua'.

Fuera de esta negociación, Montoro valoró muy positivamente la coyuntura económica española y vasca, que en su opinión evoluciona favorablemente 'a pesar del acoso de la violencia'. El máximo responsable de Hacienda expresó su deseo de que el resultado de las elecciones refuercen 'la confianza sobre la que se asientan la inversión y el desarrollo económico'.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 4 de abril de 2001