En la zona euro se imprimirán 15.000 millones de billetes y se acuñarán 50.000 millones de monedas para el primer día de 2002. Si los billetes se apilaran llenarían un estadio como el Bernabéu de Madrid y, si se alinearan, se extendería a lo largo de 1,9 millones de kilómetros, cinco veces la distancia entre la Tierra y la Luna. España deberá producir el 12% de todas esas monedas y billetes.
Estos datos, propios del libro Guinness los dio ayer el comisario europeo de Asuntos Monetarios, Pedro Solbes, durante su comparecencia ante la Comisión Mixta para la Unión Europea del Congreso de los Diputados. Solbes se explayó largamente acerca de la logística de la introducción del euro, recordando que los particulares ya podrán obtener monedas a partir del próximo 15 de diciembre y billetes desde el 1 de enero. Sólo los bancos tendrán acceso a los billetes 15 días antes de la Nochevieja. El cambio de las monedas nacionales por euros será gratuito hasta el 28 de febrero; a partir de esa fecha sólo será sin cargo en el los bancos centrales de la Unión Europea.
Solbes enfatizó que uno de sus problemas es el redondeo, que en principio parece pequeño pero que puede tener graves efectos en la inflación.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 1 de junio de 2001